El G7 promete medidas coordinadas para proteger el mercado energético por la guerra en Irán
Los países del G7 se comprometen a adoptar medidas coordinadas para preservar la estabilidad del mercado energético, afectado por la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha disparado los precios del crudo.
El G7 promete medidas para proteger el mercado energético por la guerra en Irán
Los países del G7 aseguran estar preparados para adoptar «todas las medidas necesarias» para preservar la estabilidad del mercado energético mediante una acción coordinada. Esta declaración se produce en un contexto de alta volatilidad por el conflicto, que ha elevado el precio del crudo Brent hasta los 119 dólares por barril.
Compromiso sin acciones concretas inmediatas
Los ministros de Energía y Finanzas del G7 emitieron un comunicado tras una reunión virtual. Aunque no acordaron pasos concretos, como una nueva liberación de reservas de petróleo, sus discusiones allanan el camino para una evaluación por parte de los ministros de Energía de la UE el martes. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya coordinó la puesta en el mercado de 400 millones de barriles el 11 de marzo, medida que resultó insuficiente.
Escenario de precios y suministro en riesgo
La brusca caída de la oferta de petróleo y gas natural sacudió los mercados. Analistas advierten que los precios del petróleo podrían dispararse hasta los 200 dólares. Para el gas natural, se prevé que los precios puedan volver a los niveles de la crisis energética de 2022. Buques de gas natural licuado rumbo a Europa han sido desviados hacia Asia ante los precios más altos.
Antecedentes: Un conflicto que agrava la crisis
La guerra en Irán, que acaba de entrar en su segundo mes, tiene bloqueado el estrecho de Ormuz. Esta vía marítima estratégica, por donde transitan materias primas clave, permanece prácticamente cerrada desde el estallido del conflicto, afectando a las cadenas de suministro globales.
Cierre: Respuestas a nivel europeo y nacional
La Comisión Europea sostiene que el bloque se enfrenta principalmente a una fuerte volatilidad de los precios. Mientras tanto, algunos países como Polonia, Hungría y Croacia han empezado a adoptar medidas nacionales, introduciendo topes al precio de los carburantes. El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, pidió reducir las importaciones de combustibles fósiles y acelerar la construcción de infraestructuras de redes.