Analista atribuye gasolina de mala calidad al etanol y cuestiona versión oficial de sabotaje
Un análisis técnico atribuye los problemas de gasolina a la mezcla con etanol y su degradación por humedad, descartando la hipótesis de un sabotaje masivo. El Gobierno investiga una presunta red criminal de adulteración.
Analista atribuye gasolina defectuosa a mezcla con etanol y descarta sabotaje masivo
El economista Gonzalo Colque cuestiona la versión oficial de un sabotaje internacional. Según su análisis, el origen del problema es técnico y se vincula al uso de etanol en el combustible. El Gobierno investiga una presunta red criminal que habría adulterado millones de litros.
Una explicación química frente a la hipótesis criminal
Frente a la versión oficial, Colque considera «no creíble» el sabotaje masivo. Su análisis apunta a la presencia de agua en la gasolina mezclada con etanol. Explica que un 0,5% de agua basta para desestabilizar la mezcla, separando el etanol y formando una capa corrosiva. La gasolina restante pierde octanaje, afectando al motor.
Factores que incrementan el riesgo de degradación
El análisis identifica varios elementos. Se incrementó el uso de etanol hasta el límite del 12%, con proyecciones de compra al alza. Además, el etanol almacenado absorbe humedad, degradando el combustible. Colque señala una combinación de mayor proporción de etanol, almacenamiento prolongado y menos controles.
Antecedentes: la investigación oficial sobre adulteración
El Gobierno informó que una organización criminal operaba en Chile, extrayendo combustible de cisternas y reemplazándolo con agua sucia y aceite. Según datos oficiales, entre octubre de 2025 y marzo de 2026 habrían ingresado al país unas 5.000 cisternas con aproximadamente 150 millones de litros adulterados.
Cierre: cuestionamientos sobre la gestión y controles
El análisis pone el foco en la gestión del combustible. Colque cuestiona la falta de claridad sobre quién autorizó el incremento en la mezcla con etanol y quién supervisa la calidad. El planteamiento técnico descarta la necesidad de una adulteración externa masiva para explicar el problema.