Un buque francés cruza el Estrecho de Hormuz por primera vez desde el inicio del conflicto
Un portacontenedores de CMA CGM ha atravesado el estrecho de Ormuz, siendo el primer gran buque de Europa Occidental en hacerlo desde el inicio del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán. El tráfico se ha reducido un 95%, afectando al precio del petróleo.
Buque francés atraviesa el estrecho de Ormuz tras más de un mes de conflicto
Un buque portacontenedores de bandera maltesa y propiedad de la empresa francesa CMA CGM ha cruzado el estrecho de Ormuz. Es la primera embarcación de una gran firma de Europa Occidental que usa esta vía marítima desde que comenzó la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero.
Tránsito cauteloso por una ruta vital
Los datos de seguimiento indican que el buque navegó cerca de la costa de Omán, en el lado opuesto a Irán. El tráfico por el estrecho se ha reducido aproximadamente un 95% desde el inicio del conflicto, lo que ha dejado unos 200 barcos varados en aguas cercanas. Un tercio de los cerca de 100 buques que han logrado pasar tienen vínculos con Irán.
Repercusión en la economía global
La drástica disminución del tráfico ha provocado un aumento en los precios globales del petróleo. Esto ha elevado el coste del combustible y genera temores de una mayor inflación mundial. Por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo.
Antecedentes del cierre del estrecho
El conflicto, que comenzó a finales de febrero, suspendió el transporte marítimo habitual en la zona. Aunque Irán ha declarado que los «buques no hostiles» pueden usar la vía, varios ataques a embarcaciones han paralizado la actividad normal. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que su país podría reabrir el estrecho.
Cierre e implicaciones del tránsito actual
El paso del buque francés y de un carguero japonés de gas natural muestra que el tránsito no se ha detenido por completo. Sin embargo, la circulación es mínima y se realiza con extrema precaución. La situación mantiene una presión significativa sobre las cadenas de suministro globales y los precios de la energía.