Arzobispo de Santa Cruz pide respetar la vida y desterrar el odio en Jueves Santo
El arzobispo René Leigue, durante la misa de Jueves Santo en la catedral de Santa Cruz, instó a recuperar valores de convivencia, amor al prójimo y respeto por la dignidad de las personas, destacando la sacralidad de la vida.
Arzobispo de Santa Cruz pide desterrar el odio y respetar la vida
El arzobispo René Leigue pidió durante la celebración del Jueves Santo recuperar los valores de convivencia y amor al prójimo. En la misa de la Última Cena, ante una multitud en el atrio de la catedral, abogó por la dignidad de las personas y llamó a respetar las diferencias.
Un mensaje de unidad en la catedral
Durante su homilía, monseñor Leigue instó a los cruceños a no perder su identidad de gente hospitalaria y amable. Aclaró que las diferencias no deben ser motivo de confrontación y afirmó que pensar distinto no hace enemigos. “Eso tenemos que desterrar”, señaló, en referencia a episodios de años pasados.
El centro de la celebración
El arzobispo recordó el mandamiento central de amar a Dios y al prójimo, recalcando que “la vida es sagrada”. Destacó la institución de la Eucaristía y del orden sacerdotal como pilares de la vida cristiana. Uno de los momentos simbólicos fue el lavatorio de pies a doce agentes pastorales.
Celebración para ancianos y enfermos
Más temprano, el obispo auxiliar Stanislaw Dowlaszewicz ofició una misa pascual dedicada a este grupo. Exhortó a practicar el servicio como una actitud diaria, inspirado en el gesto de Jesús. “Cada uno ha de descubrir qué tipo de pies ha de lavar”, expresó, animando a gestos como escuchar o acompañar.
Vivir el Triduo Pascual
Esta celebración permitió a fieles con movilidad reducida vivir con profundidad el Triduo Pascual. El obispo auxiliar pidió a los presentes mostrar alegría y recordó el significado de estos días santos para comprender el misterio de Cristo.
Antecedentes del mensaje en Semana Santa
El arzobispo Leigue realizó estas declaraciones durante la celebración de la Última Cena del Señor, en el atrio de la catedral de Santa Cruz, ante una multitud de fieles. El buen clima permitió que los asistentes acompañaran la ceremonia, que incluyó el lavatorio de pies.
Cierre de los actos litúrgicos
Los actos religiosos continuaron el Viernes Santo con procesiones y un vía crucis que evoca la pasión de Cristo. En la catedral, el cronograma incluyó la meditación de las siete palabras y una procesión con el Santo Sepulcro por el centro, lo que implicó cortes de tráfico.