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Irlanda prohíbe los scramblers en espacios públicos tras la muerte de una adolescente

Entra en vigor la Ley Grace, que prohíbe el uso de scramblers en cualquier espacio público de la República de Irlanda. La normativa, impulsada por la familia de una víctima, convierte el mero uso en delito, fortaleciendo la acción policial.

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Imagen sin título / Autor no disponible / BBC

Entra en vigor en Irlanda la Ley Grace, que prohíbe los scramblers en espacios públicos

La ley, impulsada por la familia de Grace Lynch, fallecida en enero tras ser atropellada por uno de estos vehículos, prohíbe su uso en cualquier espacio público de la República de Irlanda. La normativa, más estricta que la del Reino Unido, convierte el mero uso en una infracción.

Una campaña nacida del dolor

Siobhan Lynch, madre de Grace, describe la vida desde la muerte de su hija como “una pesadilla constante”. La familia ha impulsado la campaña que culmina con la entrada en vigor de la ley este viernes. Siobhan Lynch expresó que es “una victoria para Irlanda”, aunque subrayó: “No estoy contenta de que ella tuviera que morir para esa ley”.

Cambio legal y aplicación

El Departamento de Transporte irlandés indica que la normativa fortalece las capacidades de ejecución de la ley por parte de la Garda Síochána. Bajo la Ley Grace, el simple uso de un scrambler en público ya es un delito, eliminando la necesidad de que la policía demuestre un uso peligroso previo.

Antecedentes y contexto policial

Los scramblers ya eran ilegales en carreteras públicas desde julio de 2023. La nueva ley busca aportar “claridad legal adicional”. La Asociación de Representantes de la Garda ha manifestado que sus miembros tienen “un temor genuino” al perseguir estos vehículos por posibles sanciones, tras un caso reciente de un agente suspendido por conducción peligrosa durante una persecución.

Cierre y repercusión en Irlanda del Norte

La ley no se aplica en Irlanda del Norte, donde su uso en carretera requiere licencia y seguro. Martin Connolly, de Community Restorative Justice, calificó estos vehículos como “armas letales en manos equivocadas” y pidió una política conjunta para toda la isla. El Departamento de Infraestructuras norirlandés indicó que no hay planes de cambio, pero monitorizarán la nueva legislación irlandesa.

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