Metadiario experimental

Empresas irlandesas no aceptan acentos en nombres, generando protestas

Aer Lingus y Bank of Ireland tienen sistemas informáticos que no procesan la fada, el acento esencial del irlandés. Esto impide a ciudadanos registrar sus nombres correctamente, un problema que políticos buscan solucionar con una nueva ley.

El político Aodhán Ó Ríordáin muestra una placa con su nombre mal escrito, sin la fada.
El político Aodhán Ó Ríordáin muestra una placa con su nombre mal escrito, sin la fada. / PA Media / BBC News NI

Empresas irlandesas no reconocen la fada en nombres oficiales

Aer Lingus y Bank of Ireland tienen sistemas informáticos que no procesan el acento. Esto impide a ciudadanos registrar sus nombres correctamente en formularios. La fada es esencial en irlandés, ya que cambia la pronunciación y el significado de las palabras.

Políticos denuncian una «indiferencia» histórica

El eurodiputado Aodhán Ó Ríordáin afirma que el único país donde escriben mal su nombre es Irlanda. El historiador Caoimhín de Barra señala que el Estado asumió que la gente reviviría el idioma y la gente asumió lo contrario, resultando en una falta de acción. Esta actitud se traduce en el problema técnico con la fada.

Aer Lingus usa tecnología de los años 60

La aerolínea nacional reconoce que su tecnología de reservas se desarrolló en la década de 1960. Su sistema muestra el mensaje «El nombre solo puede contener letras, espacios, apóstrofes y guiones» al intentar usar una fada. Otras aerolíneas como British Airways y KLM sí permiten el acento.

Proyecto de ley para proteger los nombres

El portavoz de Sinn Féin, Aengus Ó Snodaigh, ha propuesto una ley. Esta obligaría a los organismos públicos a facilitar el uso de la fada y permitiría presentar quejas ante un defensor del pueblo. El proyecto daría a las empresas privadas plazo hasta el 1 de enero de 2030 para adaptar sus sistemas.

El renacimiento del idioma choca con barreras técnicas

Ó Snodaigh indica que al crecer el interés por el irlandés, más personas recuperan la versión original de su nombre. La ley actual ya exige a los organismos públicos registrar nombres y direcciones completos, con fadas. La propuesta busca extender esta obligación al sector privado.

Antecedentes: Una relación compleja con el idioma

El irlandés es la primera lengua oficial de la República desde hace casi 90 años. Sin embargo, tras un declive histórico, el Estado independiente limitó su revitalización principalmente al ámbito escolar. El académico Caoimhín de Barra argumenta que esto no fue suficiente para un cambio lingüístico efectivo.

Cierre: Una cuestión de identidad en la era digital

El problema técnico con la fada evidencia un desafío más amplio: la integración del idioma irlandés en los sistemas modernos. Mientras su popularidad cultural crece, la incapacidad de empresas clave para reconocer un elemento ortográfico básico genera fricción entre la identidad nacional y las operaciones digitales cotidianas.

Ir a la fuente de la noticia