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La Comisión Europea estudia racionar combustible por la guerra entre EE.UU. e Irán

La Comisión Europea ha comunicado a los Estados miembros medidas para reducir el consumo de combustible, como límites de velocidad y teletrabajo, ante una posible prolongación del conflicto entre EE.UU. e Irán. Los precios de la energía se mantendrán altos.

Refinería petroquímica de Asaluyeh en el sur de Irán.
Refinería petroquímica de Asaluyeh en el sur de Irán. / EFE / Clarín

Comisión Europea evalúa racionar combustible por conflicto en Ormuz

La Comisión Europea (CE) indica a los gobiernos medidas para reducir el consumo de combustible en semanas o meses, si el conflicto entre Estados Unidos e Irán se alarga. El brazo ejecutivo de la Unión Europea (UE) asegura que los precios de la energía serán altos «durante mucho tiempo».

Medidas inmediatas para el transporte

El comisario de Energía, Dan Jorgensen, ha comunicado a los Estados miembros una serie de acciones. Entre ellas se pide reducir la velocidad máxima en autopistas, fomentar el transporte público y el teletrabajo, y empezar a reducir el número de vuelos.

Escalada en las previsiones

El discurso de la CE varió en apenas días. A mediados de marzo descartaba riesgos para el suministro, pero ahora evalúa «todas las opciones». Una medida en estudio, sugerida por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), es restringir la circulación de automóviles según la terminación par o impar de su matrícula.

Antecedentes: De la normalidad a la alerta

Inicialmente, la Comisión Europea consideraba a Europa «relativamente protegida» por sus limitadas importaciones de hidrocarburos del Golfo Pérsico. La única medida planteada era el llenado habitual de las reservas de gas, que actualmente no llegan al 30% de su capacidad.

Cierre: Impacto económico en el turismo

La subida del precio del queroseno preocupa por su efecto en el sector aéreo y turístico. El combustible supone entre el 25% y 30% del coste de las aerolíneas, y su precio se ha doblado en semanas, según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA). Esto podría afectar a la campaña de turismo de primavera y verano.

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