Diez años después, las víctimas del vertido de Formosa en Vietnam siguen sin justicia
Una década después del desastre ecológico causado por la siderúrgica Formosa, las víctimas siguen sin una compensación transparente ni justicia. La represión contra activistas persiste y la búsqueda de responsabilidades se traslada a tribunales extranjeros.
Diez años después del vertido de Formosa en Vietnam, las víctimas siguen sin justicia
Al menos 100 toneladas de peces muertos aparecieron en las costas de cuatro provincias vietnamitas el 6 de abril de 2016. La empresa responsable, la siderúrgica Hưng Nghiệp Formosa Hà Tĩnh (FSH), admitió su culpa y acordó una compensación de 500 millones de dólares tras masivas protestas.
Compensación controlada por el Estado
El acuerdo fue un arreglo privado con el Gobierno vietnamita. La distribución de los fondos quedó bajo su discreción. La lista oficial incluye 510.000 afectados. No existe un sistema de monitorización público sobre el desembolso. Varias demandas presentadas en tribunales locales fueron rechazadas por «falta de pruebas«.
Represión a los afectados y sus defensores
Quienes han exigido justicia enfrentan represión. El periodista Nguyễn Văn Hóa recibió siete años de prisión en 2017. En 2023, el documentalista Nguyễn Lân Thắng fue condenado a seis años. Unos 20 buscadores de justicia permanecen encarcelados. Otros han huido al exilio.
La búsqueda de justicia en los tribunales extranjeros
La Asociación Justicia para las Víctimas de Formosa (JFFV), con sede en EE.UU., presentó demandas en Taiwán y Estados Unidos en 2019. Solo 7.875 víctimas se unieron a la acción legal, ya que el Gobierno vietnamita prohibió buscar justicia. El caso en Taiwán, contra la matriz Formosa Plastics Group, sigue su curso tras una apelación.
Obstáculos legales y riesgos de seguridad
Los demandantes vietnamitas deben autenticar documentos en una misión diplomática de Taiwán en Vietnam, lo que supone un riesgo. En 2024, la policía local detuvo a unos 50 demandantes que intentaban viajar a Hanói para este trámite. Una asistente legal fue interrogada y obligada a firmar un compromiso.
Un desastre industrial con consecuencias duraderas
En 2016, un fallo eléctrico en la planta de FSH provocó la liberación de aguas no tratadas con fenol, cianuro e hidróxido de hierro al mar. El vertido causó la muerte masiva de peces, enfermó a miles de personas y paralizó la pesca y el turismo en la región.
Justicia pendiente y esperanza menguante
La demora de la justicia ha desmoralizado a las víctimas. Muchas han perdido la esperanza. Los tribunales de Taiwán son su último recurso. Activistas piden a la comunidad internacional que presione para que se eliminen los requisitos que obstaculizan a los demandantes vietnamitas y para que se libere a los presos de conciencia.