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Un hospital subterráneo en Armenia lucha por sobrevivir tras perder la financiación estatal

El Centro Republicano de Espeleoterapia en Ereván, una antigua mina de sal a 235 metros de profundidad, afronta el cierre tras perder la financiación estatal en 2019. El gobierno armenio retiró el apoyo al considerar que esta terapia alternativa carece de evidencia científica sólida.

Interior del Centro Republicano de Espeleoterapia en las cuevas de sal.
Interior del Centro Republicano de Espeleoterapia en las cuevas de sal. / Republican Centre of Speleotherapy / Euronews

Clínica subterránea armenia lucha por sobrevivir tras perder financiación estatal

El Centro Republicano de Espeleoterapia (CRES) en Ereván, a 235 metros bajo tierra, afronta un posible cierre. El Gobierno armenio retiró su apoyo en 2019 al considerar que esta terapia alternativa carece de evidencia científica. El centro, una antigua mina de sal soviética, trata enfermedades respiratorias con aire rico en minerales.

Un hospital único en las profundidades

Los pacientes descienden 235 metros hasta unas cuevas de sal para recibir espeleoterapia. El tratamiento se basa en respirar aire ionizado en un entorno estable, sin alérgenos, polvo o ondas radioeléctricas. La doctora Anush Voskanyan, empleada desde la apertura en 1987, explica que el ambiente constante es clave para tratar asma bronquial y alergias respiratorias.

Pacientes en busca de alivio

Personas como Armen Stepanyan, un ingeniero ruso con asma grave, viajan largas distancias para recibir este tratamiento. Stepanyan afirma que la terapia le cambió la vida y visita el centro anualmente. Dentro de los túneles, los pacientes descansan, hacen ejercicio o participan en terapia grupal mientras los médicos monitorizan su función pulmonar.

El debate sobre la evidencia científica

Mientras los defensores destacan su tradición en Europa del Este, las autoridades sanitarias armenias priorizan tratamientos con respaldo científico sólido. La retirada de fondos estatales ha reducido drásticamente el número de pacientes y pone en riesgo la supervivencia del centro.

Un futuro incierto y una posible privatización

La doctora Voskanyan confirma que el CRES atraviesa una crisis y podría cerrar. El Gobierno intenta ahora privatizar su participación, con la esperanza de que inversores privados o el turismo médico mantengan abierta la clínica subterránea.

Antecedentes: De mina soviética a hospital público

El centro abrió en 1987 y funcionó durante décadas como parte del sistema público de salud de Armenia. En 2019, el Gobierno retiró la financiación al considerar que el tratamiento no cumplía las exigencias de evidencia científica de las nuevas reformas de sanidad universal.

Cierre: La encrucijada entre tradición y medicina basada en pruebas

La situación del CRES refleja la tensión entre terapias alternativas consolidadas y los sistemas de salud que exigen evidencia científica. Su posible desaparición dejaría sin esta opción de tratamiento a pacientes que afirman encontrar en ella un alivio no hallado en la medicina convencional.

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