Papa León XIV acoge con «satisfacción» la tregua de dos semanas en el conflicto con Irán
El Papa León XIV acogió con satisfacción el anuncio de una tregua inmediata de dos semanas en el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán. Instó al diálogo para resolver los conflictos y convocó una vigilia de oración por la paz.
León XIV acoge con satisfacción la tregua de dos semanas en la guerra con Irán
El Papa León XIV acogió «con satisfacciónesperanza» el anuncio de una tregua inmediata de dos semanas en el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán. Lo hizo durante la audiencia general del miércoles en la plaza de San Pedro, donde instó al diálogo para resolver los conflictos y convocó una vigilia de oración por la paz para este sábado.
Un mensaje claro desde la plaza de San Pedro
Al final de la audiencia, el pontífice se refirió a las «últimas horas de gran tensión en Medio Oriente y todo el mundo». Subrayó que «solo con las negociaciones se puede poner fin a la guerra» y exhortó a acompañar el trabajo diplomático con la oración. Su mensaje es una llamada directa a la comunidad internacional para priorizar la vía del diálogo.
Crítica previa a la postura de EE. UU.
Un día antes, el martes en Castel Gandolfo, León XIV ya había calificado de «inaceptable» la amenaza del presidente Donald Trump contra Irán. Argumentó que, más allá del derecho internacional, es una «cuestión moral por el bien del pueblo». Con la mirada puesta en su país de origen, instó a comunicar a los congresistas estadounidenses: «no queremos la guerra, ¡queremos la paz!».
Antecedentes de un llamado urgente
El Papa renovó su invitación a los fieles para unirse a una vigilia de oración por la paz convocada para el sábado 11 de abril. Insistió en que la paz «es urgente» y pidió pensar en las víctimas inocentes de los conflictos, como niños y ancianos. Su postura se enmarca en una serie de intervenciones recientes sobre crisis internacionales.
Cierre: La paz como imperativo global
La repercusión de las palabras del Papa sitúa a la Santa Sede como un actor moral en la geopolítica, abogando por la diplomacia frente a la escalada bélica. Su mensaje final, «¡Hay tanta necesidad de paz en el mundo!», resume la implicación principal: un llamamiento universal a detener los conflictos mediante el diálogo y la negociación.