Reino Unido acusa a Rusia de operación submarina secreta sobre cables y gasoductos
Tres submarinos rusos, incluidos dos espía de la GUGI, realizaron una operación encubierta sobre infraestructuras submarinas críticas al norte del Reino Unido. La Royal Navy y Noruega monitorizaron la actividad, que Moscú niega.
Reino Unido detecta operación submarina rusa sobre cables y gasoductos atlánticos
Tres submarinos rusos realizaron una operación ‘encubierta’ sobre infraestructuras submarinas al norte del Reino Unido, según el ministro de Defensa británico, John Healey. Una fragata y aeronaves de la Royal Navy fueron desplegadas para monitorizar la actividad. El gobierno ruso ha negado las acusaciones.
Monitorización y respuesta aliada
Healey detalló que un submarino de ataque clase Akula actuó como táctica de distracción mientras dos submarinos espía de la GUGI realizaban labores de vigilancia. La Royal Navy desplegó la fragata HMS St Albans, el buque nodriza RFA Tidespring y helicópteros Merlin para rastrearlos. Noruega participó en el seguimiento. El ministro afirmó que las fuerzas británicas dejaron claro a Rusia que su operación «no era encubierta» y había sido expuesta.
La unidad secreta GUGI y sus capacidades
La GUGI (Dirección Principal de Investigación de Aguas Profundas) es una unidad secreta de la marina rusa. Se especializa en vigilancia, sabotaje y reconocimiento submarino. Opera mini-submarinos no tripulados capaces de trabajar a grandes profundidades, lanzados desde buques nodriza como el Yantar. Estas capacidades representan una amenaza formidable para infraestructuras críticas.
Antecedentes de guerra híbrida
Esta actividad se enmarca en lo que los analistas denominan ‘guerra híbrida’: actos hostiles que no constituyen un ataque de guerra atribuible. El objetivo, según expertos, es mapear infraestructuras para obtener ventaja en caso de un conflicto futuro, permitiendo interrumpir o cortar cables y gasoductos.
Implicaciones para la seguridad nacional
La dependencia del Reino Unido de estas infraestructuras es crítica: más del 90% del tráfico de internet pasa por cables submarinos, y el 77% de las importaciones de gas llegan por gasoductos del Mar del Norte. Expertos como el Dr. Sidharth Kaushal de RUSI señalan que la capacidad del Reino Unido para limitar estas operaciones en tiempos de paz es limitada, aunque el monitoreo proporciona inteligencia valiosa sobre tácticas rusas.