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Especies invasoras dominan la vegetación nativa en Katmandú

Tres de cada cuatro árboles dentro de la circunvalación de Katmandú son especies no nativas. La pérdida de hábitat y la expansión de plantas invasoras, introducidas desde 1850, reducen drásticamente la vegetación autóctona nepalí.

La hierba de Crofton, una especie invasora de rápida propagación en Katmandú.
La hierba de Crofton, una especie invasora de rápida propagación en Katmandú. / Ixitixel vía Wikimedia Commons / Mongabay

Especies invasoras desplazan a la flora nativa en Katmandú

Tres de cada cuatro árboles dentro de la carretera de circunvalación de Katmandú podrían ser especies no nativas. La pérdida de hábitat y la expansión de plantas invasoras, introducidas desde 1850 y por la globalización, reducen la vegetación autóctona. La regulación débil y la preferencia urbana por plantas exóticas ornamentales agravan el problema.

Dominio de los ‘destructores de bosque’

Varias especies invasoras dominan los ecosistemas en la capital nepalí. El profesor Bharat Babu Shrestha señala que “nuestra vegetación nativa ha sido dominada y desplazada”. La hierba de Crofton (kaalo banmara), la lantana común (kaade banmara), la escoba amarga (pati jhaar) y la hierba de cabra azul (neelo gandhe) son las principales. Su denso follaje bloquea la luz solar y altera el suelo, suprimiendo a las especies locales.

Introducción histórica y expansión urbana

La introducción comenzó en el siglo XIX con Jung Bahadur Rana. La globalización aceleró su llegada. Un estudio de 2024 en Sanobharyang halló que el 48% de las especies eran no nativas y un 6% invasoras. Ronish Pandey, en su tesis, identificó que más de la mitad de las 437 especies en zonas verdes urbanas son exóticas, y un 21% de estas son invasoras.

Impactos y riesgos para el ecosistema

Las especies invasoras liberan aleloquímicos que inhiben el crecimiento de otras plantas. Krishna Prasad Sharma advierte que “modifica las propiedades del suelo” y su toxicidad puede llegar a la cadena alimentaria. La maleza de Siam (seto banmara), registrada en Katmandú en 2025, aumenta el riesgo de incendios forestales y amenaza la regeneración de árboles nativos.

Falta de regulación y responsabilidades difusas

Existe un vacío en la supervisión. El Centro de Cuarentena Vegetal y el Centro de Investigación Forestal tienen competencias separadas, pero las áreas urbanas carecen de autoridad clara. Sunita Ulak reconoce que “este asunto no ha sido asignado claramente” a una institución. Las autoridades urbanas a menudo eligen plantas exóticas por su bajo coste y rápido crecimiento, sin evaluar los riesgos.

Un problema cultivado por la descoordinación

La preferencia por plantas ornamentales exóticas en parques y calles fomenta la invasión. Pandey indica que más del 60% de las especies en tres parques de la KMC son no nativas. Shrestha alerta de que especies como el jacinto de agua se venden en viveros sin control, “con poca conciencia o monitorización”.

Conferencia busca estrategia nacional

En diciembre de 2025, el Centro de Investigación Forestal celebró la primera conferencia nacional sobre especies exóticas. Se emitió una declaración de 18 puntos que pide fortalecer la identificación en puntos de entrada y mejorar las políticas. Shrestha valora el paso pero subraya que “las recomendaciones deben aplicarse estrictamente”. La propuesta incluye evaluaciones de riesgo antes de la importación.

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