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Director de escuela en Oklahoma evita una masacre al enfrentarse a un alumno armado

El director Kirk Moore desarmó a un exalumno que planeaba una masacre en la Secundaria Pauls Valley. El agresor, inspirado en Columbine, fue detenido. Moore resultó herido en la intervención.

El director Kirk Moore forcejea con el agresor armado en el suelo del instituto.
El director Kirk Moore forcejea con el agresor armado en el suelo del instituto. / Captura de video / Clarín

Director de Oklahoma evita tiroteo escolar al abalanzarse sobre agresor

El director Kirk Moore desarmó a un exalumno que planeaba una masacre. El suceso ocurrió el 7 de abril en la Secundaria Pauls Valley. El agresor, Victor Lee Hawkin, fue detenido y su fianza se fijó en un millón de dólares.

Intervención rápida frena un plan inspirado en Columbine

Victor Lee Hawkin confesó que su intención era matar a estudiantes y al director, para luego suicidarse en un tiroteo masivo «como lo hicieron los tiradores de Columbine». Kirk Moore advirtió su presencia y se abalanzó sobre él en la entrada de la escuela.

La escena captada por las cámaras de seguridad

En las grabaciones se ve cómo el agresor ingresa con un arma, intenta disparar y amenaza a una estudiante. Es entonces cuando Moore sale por una puerta, lo empuja contra un banco y lo inmoviliza en el suelo. En el forcejeo, el director recibió un disparo en la pierna.

Repercusión oficial y estado del director

La Oficina Estatal de Investigaciones de Oklahoma (OSBI) declaró que las acciones del personal «salvaron vidas». En un comunicado, Moore atribuyó el éxito a sus «instintos y entrenamiento, y a la mano de Dios». Espera volver al trabajo pronto.

Un antecedente que pesa en la memoria colectiva

El agresor hizo referencia directa al tiroteo de Columbine ocurrido hace 27 años en Colorado, donde murieron 12 alumnos y un profesor. Este episodio sigue siendo un referente trágico en los planes de violencia escolar.

Implicaciones legales y seguridad escolar

Hawkin enfrenta cargos por portar ilegalmente un arma y disparar con intención de matar. El caso reactiva el debate sobre la seguridad en los institutos y la efectividad de los protocolos ante amenazas internas.

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