Contaminación por arsénico en el río Salween, vinculada a minas de Myanmar
Niveles de arsénico en el río Salween, el más largo sin represas de Asia, superan hasta cinco veces el límite seguro de la OMS. La contaminación, vinculada a la minería no regulada en Myanmar, afecta gravemente a comunidades pesqueras y agrícolas de la frontera con Tailandia.
Contaminación por arsénico afecta al río Salween, el más largo sin represas de Asia
Niveles de arsénico superan hasta cinco veces el límite seguro de la OMS. La contaminación, vinculada a minería no regulada en Myanmar, afecta a comunidades pesqueras y agrícolas a ambos lados de la frontera con Tailandia.
Origen de la contaminación
Investigadores de la Universidad de Chiang Mai iniciaron pruebas independientes en septiembre de 2025. El análisis por satélite del Stimson Center identificó 127 minas sospechosas en la cuenca del Salween entre 2016 y 2026, muchas en el estado Shan de Myanmar. La extracción de tierras raras y minerales críticos para tecnologías como la IA y vehículos eléctricos utiliza minería por lixiviación in situ, que bombea productos químicos al subsuelo.
Impacto en las comunidades
Autoridades tailandesas advierten evitar el pescado del río. Pescadores como Saw Si Paw Rak Salween y agricultores enfrentan inseguridad alimentaria. En la villa tailandesa de Tha Ta Feng, muchos dependen del agua contaminada para riego. En el estado Karen de Myanmar, el jefe de la aldea Thi Rotha declaró que no recibieron información ni ayuda de las autoridades.
Respuesta institucional y descoordinación
El Ministerio de Recursos Naturales y Medio Ambiente de Tailandia formó un grupo de trabajo en noviembre. El Departamento de Control de la Contaminación (PCD) realizó sus propios muestreos, confirmando niveles de arsénico por encima del doble del límite seguro en 13 puntos. Sin embargo, la comunicación con las comunidades ribereñas ha sido deficiente. Un portavoz del PCD indicó que la contaminación probablemente tiene orígenes transfronterizos.
Un problema global con raíces locales
La directora de Rivers and Rights, Pianporn Deetes, señala que la demanda global de minerales críticos presiona territorios como Myanmar. Mientras, para las comunidades étnicas Karen, la contaminación del agua representa otra forma de violencia invisible que se suma a los conflictos armados en la región.