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Estados Unidos e Irán planean nueva ronda de negociaciones de paz en Pakistán

Estados Unidos e Irán enviarán negociadores a Islamabad para una nueva ronda de conversaciones de paz, con el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, como principales delegados.

El Hotel Serena, sede de la posible segunda fase de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, se alza en Islamab
El Hotel Serena, sede de la posible segunda fase de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, se alza en Islamabad. / Reuters / Clarín

Estados Unidos e Irán planean nueva ronda de negociaciones de paz en Pakistán

Ambos países indicaron que enviarán negociadores a Islamabad antes de que expire hoy la tregua de dos semanas. El vicepresidente estadounidense JD Vance encabezaría la delegación de EE.UU., mientras Irán comunicó su participación a mediadores regionales.

Una cita en medio de la tensión y las amenazas

La posible segunda ronda de conversaciones se celebra en un contexto de máxima tensión. El presidente Donald Trump advirtió que es «altamente improbable» una prórroga del alto el fuego y no levantará el bloqueo al estrecho de Ormuz sin un acuerdo. Irán acusa a EE.UU. de violar la tregua tras la incautación del carguero Touska.

Los actores clave y sus posiciones

Por Estados Unidos viajaría el vicepresidente JD Vance. Por Irán, asistiría el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf. El objetivo declarado es poner fin a la guerra en Oriente Medio, iniciada el 28 de febrero, que ha causado más de 2000 muertos.

Antecedentes: Un primer encuentro sin avances

La primera reunión, celebrada el 11 de abril, terminó sin progresos. Fue el encuentro de más alto nivel entre ambos países desde la instauración de la República Islámica de Irán en 1979.

Cierre: Presiones económicas y políticas impulsan la negociación

Trump enfrenta presiones internas por los altos precios de la energía. Irán sufre el impacto del bloqueo naval estadounidense a sus ingresos petroleros. Ambas partes mantienen posturas antagónicas, especialmente sobre el programa nuclear iraní, mientras la tensión persiste en el estrecho de Ormuz.

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