Varios sectores anuncian una semana de conflictos en Bolivia
El gobierno de Rodrigo Paz encara una semana de alta conflictividad con paros de transportistas, maestros, mineros y la COB. Exigen soluciones a la escasez de diésel, aumento salarial y abrogación de la Ley 1720. La crisis múltiple agrava el panorama.
Bolivia enfrenta semana de protestas y bloqueos
El gobierno del presidente Rodrigo Paz enfrenta una semana de alta conflictividad social con marchas, paros y bloqueos de transportistas, maestros, mineros, campesinos, indígenas y la Central Obrera Boliviana (COB).
Movilizaciones desde este lunes
El transporte pesado de La Paz inició medidas de presión este lunes para exigir soluciones a la escasez de diésel y resarcimientos por gasolina de mala calidad. La COB convocó a un cabildo nacional para el 1 de mayo en El Alto donde definirá acciones tras el rechazo del Ejecutivo a su exigencia de un incremento del 20% al salario básico.
Actores y demandas clave
El magisterio urbano confirmó que miles de educadores llegarán a La Paz para marchar en demanda de un aumento salarial superior al 20%. Las organizaciones de interculturales del norte paceño anunciaron un bloqueo indefinido por la crisis de combustibles y la suspensión del balotaje para elegir gobernador. La Federación Nacional de Cooperativas Mineras prepara nuevas reuniones tras romper el diálogo con el Ejecutivo.
La marcha de indígenas de Pando espera llegar a la sede del Gobierno para exigir la abrogación de la Ley 1720 que reclasifica la pequeña propiedad agraria. El dirigente de la Csutcb, Gilmar Huarachi, anunció un ampliado nacional en Oruro para buscar la anulación de dicha norma.
Antecedentes de la crisis
El gobierno descartó el incremento salarial del 20% al justificarlo con el aumento del salario mínimo a 3.300 bolivianos en diciembre. El dirigente de la COB, Mario Argollo, afirmó que la respuesta del Gobierno es “totalmente negativa en un 80%”.
Implicaciones de las movilizaciones
Los analistas económicos Horst Grebe y Gonzalo Colque advierten que Bolivia atraviesa una “crisis múltiple” marcada por el deterioro del sector hidrocarburífero, déficit fiscal, escasez de dólares y problemas de abastecimiento de combustibles. El presidente Rodrigo Paz declaró que no teme a las movilizaciones sino a no ofrecer soluciones reales para el futuro del país.