Ámsterdam prohíbe anuncios públicos de carne y combustibles fósiles en sus calles
Ámsterdam se convierte en la primera capital del mundo en prohibir la publicidad de carne y combustibles fósiles en sus calles desde el 1 de mayo, con el objetivo de alinear el paisaje urbano con sus metas medioambientales para 2050.
Ámsterdam prohíbe anuncios de carne y combustibles fósiles en espacios públicos
Ámsterdam se ha convertido en la primera capital del mundo en prohibir la publicidad de carne y combustibles fósiles en sus calles. Desde el 1 de mayo, los anuncios de hamburguesas, coches de gasolina y aerolíneas han desaparecido de marquesinas y estaciones de metro. La medida busca alinear el paisaje urbano con los objetivos medioambientales del gobierno local.
Medida contra el cambio climático
Los políticos de la ciudad afirman que la medida pretende alinear el paisaje urbano con los objetivos medioambientales del gobierno local. Estos objetivos buscan que la capital neerlandesa sea neutra en carbono para 2050 y que los ciudadanos reduzcan a la mitad su consumo de carne en el mismo periodo. Anneke Veenhoff, del Partido Verde, señala que la crisis climática es muy urgente y cuestiona que el municipio obtenga beneficios alquilando espacios públicos para fines contrarios a sus políticas. Anke Bakker, del Partido por los Animales, impulsora de las restricciones, afirma que se busca que las grandes empresas no digan constantemente qué comprar, y que eliminar ese estímulo visual reduce las compras impulsivas.
Reacción de la industria
La Asociación Neerlandesa de la Carne califica la prohibición de «forma indeseable de influir en el comportamiento del consumidor» y defiende que la carne debe permanecer visible y accesible. La Asociación Neerlandesa de Agentes de Viajes considera la restricción una limitación desproporcionada a la libertad comercial de las empresas. La abogada activista Hannah Prins compara la medida con un «momento tabaco» para los alimentos con altas emisiones, recordando que la publicidad del tabaco era normal y ahora se considera extraña.
Antecedentes: Haarlem marcó el camino
Haarlem, a 18 kilómetros al oeste de Ámsterdam, fue en 2022 la primera ciudad del mundo en anunciar una prohibición general de anuncios de carne en espacios públicos, que entró en vigor en 2024 junto con la prohibición de anuncios de combustibles fósiles. Utrecht y Nimega han seguido con medidas similares que restringen la publicidad de carne y productos lácteos en vallas municipales.
Implicaciones del veto en la era digital
La prohibición no afecta a plataformas digitales, donde siguen apareciendo las mismas ofertas. No hay evidencia directa de que eliminar la publicidad de carne en espacios públicos lleve a una sociedad más vegetal, pero investigadores como la epidemióloga Joreintje Mackenbach consideran la medida un «experimento natural fantástico». Prins confía en que las pequeñas empresas locales se beneficien y que las grandes compañías contaminantes reconsideren los productos que venden.