Lula lanza plan de alivio de deudas para clases media y baja en Brasil
El presidente de Brasil lanza «Desenrola 2.0», un programa de ayuda a familias endeudadas con bancos, con quitas de hasta el 90%. La medida busca mejorar su imagen a cinco meses de las elecciones, en las que empata técnicamente con Flávio Bolsonaro.
Lula alivia deudas de brasileños para remontar en encuestas
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó un programa de ayuda a familias endeudadas con bancos. La medida busca mejorar su imagen cuando los sondeos lo muestran empatado con Flávio Bolsonaro a cinco meses de las elecciones.
Programa de emergencia para clases medias y bajas
El gobierno brasileño presentó “Desenrola 2.0” para ayudar a personas con ingresos de hasta 8.100 reales (1.600 dólares) que tengan deudas bancarias con atrasos de entre 90 días y dos años. Lula afirmó que “hay mucha gente que está atascada con deudas” y que buscan “aflojar la cuerda que aprieta el cuello de esa gente”. El Estado proveerá fondos para respaldar a los morosos, que deberán renegociar con los bancos.
Beneficios y condiciones del plan
Los beneficiarios podrán obtener una reducción de hasta el 90% de la deuda, con un límite máximo de 3.000 dólares. Los pagos se escalonarán hasta cuatro años a tasas más modestas. Lula aclaró que “no podrán gastar su dinero en apuestas electrónicas”.
Contexto electoral y económico
Los últimos sondeos ubican a Lula en un empate técnico en un eventual balotaje contra el senador de derecha Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, preso por intento de golpe de Estado. Lula acaba de sufrir varias derrotas en el Congreso mientras su rival sube en las encuestas.
Endeudamiento masivo en Brasil
La mitad de los brasileños están endeudados y muchos se encuentran “con la soga al cuello”. Las tasas de interés en Brasil alcanzan en ocasiones el 400% anual. El programa incluye obligaciones como tarjetas de crédito, sobregiros, préstamos personales y créditos educativos.
Tasas exorbitantes como problema de fondo
Durante tres meses, los brasileños de ingresos modestos podrán renegociar deudas y obtener la reducción mencionada. Lula recordó que su gobierno impulsa una propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales con dos días de descanso y sin reducción salarial, para mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Implicaciones políticas de la medida
El programa busca aliviar la presión financiera sobre los hogares y mejorar la popularidad de Lula de cara a las elecciones de octubre, cuando la mitad de los brasileños están endeudados y las tasas de interés siguen siendo exorbitantes.