Los científicos se acercan a desvelar el misterio de cómo se inicia un rayo
Un estudio revela que el campo eléctrico de las tormentas es insuficiente para generar rayos según la teoría clásica. Nuevas evidencias de rayos cósmicos y avalanchas relativistas apuntan a un origen más complejo.
Físicos replantean el origen de los relámpagos en 2026
El campo eléctrico de las tormentas es demasiado débil para generar relámpagos según la teoría clásica, según un artículo publicado el 6 de mayo de 2026. El texto explica que los investigadores, liderados por Joseph Dwyer, usan instrumentos de física de altas energías para desvelar el misterio.
La brecha en el conocimiento tradicional
Durante siglos, se creyó que los relámpagos funcionaban como chispas de laboratorio a gran escala, pero las mediciones demostraron que los campos eléctricos de las nubes apenas alcanzan un tercio de la intensidad crítica necesaria. Según el artículo, «aumentar el campo eléctrico por encima del umbral de ruptura convencional no parece ocurrir en la naturaleza», afirma Michael Stock, investigador de la Universidad de Oklahoma.
Aportaciones de la misión ALOFT
En julio de 2023, la NASA voló un avión de gran altitud sobre tormentas tropicales para detectar rayos gamma. La misión confirmó que las nubes emiten destellos de rayos gamma incluso sin relámpagos visibles. Estos datos coincidieron con las simulaciones de Dwyer, quien predijo un patrón de parpadeo específico. «Es la evidencia más sólida hasta la fecha», señala el texto, de que avalanchas de electrones de alta energía ocurren dentro de las tormentas.
La teoría de las avalanchas relativistas en desacuerdo con el campo
Dwyer propuso que un electrón acelerado a velocidades relativistas puede desencadenar una cascada de hasta 100.000 electrones, emitiendo rayos gamma y positrones que realimentan el proceso. «Es como poner un micrófono junto a un altavoz», explica Dwyer. Sin embargo, los relámpagos parecen iniciarse desde un punto concreto, mientras que las avalanchas cubren una región mayor.
Nueva evidencia de rayos cósmicos en 2025
En 2025, Xuan-Min Shao, del Laboratorio Nacional de Los Álamos, reconstruyó doce relámpagos mediante ondas de radio y halló que la dirección inicial del rayo no se alineaba con el campo eléctrico. Shao interpreta esto como prueba de que una lluvia de rayos cósmicos, procedente de explosiones estelares o agujeros negros, podría estar iniciando el proceso. David Smith, de la Universidad de California en Santa Cruz, afirma: «Tiene que estar reflejando la dirección de la ionización por rayos cósmicos».
Antecedentes: Tres siglos de misterios sin resolver
El texto recuerda que Benjamín Franklin vinculó los relámpagos con la electricidad en 1752, pero que desde entonces cada avance ha revelado nuevas lagunas. En los años 60 y 70, se lanzaron cohetes con hilos conductores para provocar rayos, y se teorizó que los cristales de hielo puntiagudos intensificaban el campo eléctrico, pero las mediciones desde satélites mostraron rayos gamma en las nubes, algo inesperado en un fenómeno atmosférico.
Implicaciones: Un rompecabezas cósmico en las nubes
El artículo concluye que los mecanismos propuestos —cristales de hielo, avalanchas relativistas o rayos cósmicos— probablemente colaboran en la naturaleza. Sin embargo, observaciones recientes del telescopio de radio en los Países Bajos muestran patrones en los rayos gamma que no encajan en ninguna teoría. «Cuanto más miramos, más extraño se vuelve», afirma Dwyer, indicando que el caso sigue abierto a nuevas revisiones.