Las bolsas mundiales marcan récords históricos pese al impacto de la guerra en Irán
Los índices de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur alcanzan récords pese a la guerra en Irán. La inteligencia artificial impulsa a fabricantes de chips como Samsung y TSMC, mientras los inversores ignoran los riesgos geopolíticos.
Las Bolsas de EE. UU., Japón y Corea del Sur marcan máximos históricos en mayo de 2026
Los índices bursátiles de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur marcan máximos históricos pese al impacto económico de la guerra en Irán. Los inversores obvian los riesgos geopolíticos inmediatos mientras las previsiones de crecimiento para la economía real se revisan a la baja.
La inteligencia artificial impulsa los mercados a pesar de la crisis energética
El principal motor del comportamiento récord de las Bolsas asiáticas y estadounidense es el impulso sostenido de la revolución de la inteligencia artificial. En Corea del Sur y Taiwán, los índices están dominados por fabricantes de semiconductores como SK Hynix, Samsung y TSMC. Alan McIntosh, director de inversiones jefe en Quilter Cheviot Europe, señaló que SK Hynix y Samsung representan el 44% del mercado surcoreano, mientras que TSMC supone el 45% del mercado taiwanés. En Estados Unidos, gigantes como Amazon y Alphabet han usado sus reservas de capital para aumentar el gasto en inteligencia artificial.
Los beneficios empresariales superan las expectativas
Los beneficios del primer trimestre superaron cómodamente las expectativas. Se preveía un crecimiento del 13% para las empresas del S&P 500, pero finalmente informaron de un aumento del 28%, con el sector tecnológico a la cabeza. Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, indicó que las previsiones de consenso apuntan a un crecimiento de beneficios del 38% este año y del 25% en 2027.
El ‘short squeeze’ y la esperanza de un avance diplomático alimentan el repunte
La recuperación del mercado se debe en parte a un patrón de comportamiento inversor. Mould citó investigaciones de Goldman Sachs que sugieren que las firmas de negociación algorítmica y los fondos de cobertura tomaron posiciones cortas a mediados de marzo y luego se vieron sorprendidos por el rally bursátil. Han tenido que cubrir esas posiciones comprando acciones, lo que ha provocado un ‘short squeeze’ de varios miles de millones de dólares.
Los inversores apuestan por la intervención de los bancos centrales
Los inversores parecen aferrarse a la esperanza de un avance diplomático entre Estados Unidos e Irán. McIntosh apuntó que en los mercados sigue existiendo la idea de que el bloqueo del estrecho de Ormuz terminará pronto. Los inversores también confían en que los bancos centrales intervendrán para estabilizar las condiciones económicas si es necesario.
El contexto de la guerra en Irán y su impacto inicial en las Bolsas
La guerra en Irán altera profundamente los mercados energéticos y las rutas marítimas mundiales. Cuando estalló el conflicto, el Kospi en Corea del Sur cayó casi un 20% hasta finales de marzo, mientras que el Nikkei 225 en Japón se dejó más de un 14% en el mismo periodo. En Europa, el Euro Stoxx 50 y el Stoxx Europe 600 no han vuelto a marcar máximos desde el inicio de la guerra.
Implicaciones de la divergencia entre Bolsas y economía real
La fuerte divergencia entre las valoraciones bursátiles en máximos y la desaceleración de la economía mundial pone de manifiesto un cambio en la dinámica de los mercados. Mientras los mayores costes energéticos no se traduzcan en una clara desaceleración del gasto de los consumidores, el impulso del sector de la inteligencia artificial parece lo bastante fuerte como para mantener los índices globales cerca de sus máximos.