Canciller convoca a embajadores de Irán y Rusia por presunta injerencia
El canciller Fernando Aramayo convocó a los embajadores de Irán y Rusia por declaraciones consideradas intromisión en asuntos internos, tras la posesión del gobernador de Cochabamba.
Bolivia convoca a embajadores de Irán y Rusia por injerencia
El canciller Fernando Aramayo anunció la convocatoria a los embajadores de Irán y Rusia en Bolivia, tras declaraciones consideradas una intromisión en asuntos internos. El anuncio se produjo el miércoles 6 de mayo de 2026, en Sucre.
Motivo de la convocatoria diplomática
El canciller Fernando Aramayo informó que convocará a los embajadores de Irán, Bahram Shahabeddin, y de Rusia, Dmitry Vérchenko, por declaraciones y publicaciones en redes sociales que generaron malestar. La autoridad explicó que ambos diplomáticos fueron notificados mediante una nota verbal y la reunión se concretará cuando retornen de Cochabamba.
Declaraciones polémicas en la posesión de un gobernador
Los embajadores participaron el lunes en la posesión del gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza. En ese acto, el embajador iraní Shahabeddin manifestó su deseo de que Cochabamba sea la capital del país, lo que provocó reacciones en Sucre, capital constitucional de Bolivia.
Advertencia del Gobierno boliviano
Aramayo recordó la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que exige a los representantes extranjeros respetar las normas del Estado receptor. El canciller advirtió que, si no se respeta el principio de no injerencia, el Estado boliviano podría adoptar otras acciones, sin detallar cuáles.
Antecedentes: reconfiguración de la política exterior
El episodio se produce tras el cambio de gobierno en noviembre de 2025, que marcó un distanciamiento de antiguos aliados como Irán y Rusia, y un acercamiento hacia países como Estados Unidos e Israel.
Cierre: implicaciones del conflicto diplomático
El Gobierno priorizará los canales diplomáticos y el diálogo, pero advierte que podría tomar medidas si se insiste en la injerencia. La situación refleja la tensión en las relaciones bilaterales de Bolivia con Irán y Rusia.