Clavijo acusa al Ejecutivo de ocultar positivos por hantavirus
Una investigación de la Universidad Católica de Chile muestra que ningún superviviente de hantavirus se recupera por completo entre los 3 y 6 meses. Fatiga, insomnio o fallos de memoria son algunas de las secuelas.
Un estudio revela secuelas persistentes en supervivientes de hantavirus
ningún superviviente se recupera por completo entre los 3 y los 6 meses tras la infección por el virus Andes. Un estudio de la Pontificia Universidad Católica de Chile analizó a 21 pacientes que superaron el síndrome cardiopulmonar por hantavirus.
Síntomas que persisten meses después del alta
Los 21 pacientes declararon al menos un síntoma persistente. Más del 60% afirmó no haberse recuperado por completo y la carga global de síntomas era elevada, con una media de entre 11 y 12 síntomas por paciente. Solo los casos más graves que necesitaron oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) recibieron atención de rehabilitación.
Problemas físicos, neurológicos y psicológicos
Los síntomas incluían fatiga, problemas motores, caída del cabello, insomnio, ansiedad, fallos de memoria, pesadillas y alteraciones sensoriales. Los pacientes que no habían necesitado ECMO también presentaban síntomas prolongados, lo que sugiere que es la propia enfermedad la que condiciona una recuperación larga.
Dificultades para retomar la vida normal
Casi uno de cada cinco supervivientes aún no había vuelto al trabajo o a los estudios seis meses después. La recuperación llevó por lo general unos tres meses y medio. El 45,5% de los pacientes del grupo con ECMO se sintió estigmatizado en el trabajo o en la escuela, asociado al miedo a un supuesto contagio por roedores.
Automedicación y falta de seguimiento
Muchos supervivientes empezaron a automedicarse para sobrellevar los síntomas persistentes, sobre todo con analgésicos, somníferos y vitaminas. Esto fue especialmente frecuente entre los supervivientes que no habían necesitado ECMO y llegó incluso al 100% entre quienes habían sido clasificados con síndrome cardiopulmonar por hantavirus leve.
Antecedentes: el hantavirus y el virus Andes
El virus Andes no es nuevo. La investigación describe dónde circula, cómo se propaga y cómo causa la enfermedad. Cuando la infección evoluciona al síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad respiratoria grave con una mortalidad de hasta el 50%, el acceso temprano a cuidados intensivos resulta crucial. La OMS insiste en que no hay pruebas de que pueda convertirse en otra pandemia.
Implicaciones: necesidad de atención multidisciplinar a largo plazo
Los autores sostienen que mantener con vida a los pacientes en la fase aguda no basta. Hacen falta una mejor atención multidisciplinar a largo plazo tras el alta y un mayor apoyo y comprensión sociales para ayudar a los supervivientes a reconstruir plenamente su vida.