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La morsa Magnus cruza el Mar del Norte y llega a Noruega tras recorrer Escocia

La morsa Magnus, avistada inicialmente en las Orcadas escocesas, ha cruzado 483 kilómetros del Mar del Norte y ha sido fotografiada descansando en un muelle de Noruega, exhausta por la travesía.

Magnus descansa en un dique flotante en Buerholmen, Noruega, tras su viaje desde Escocia.
Magnus descansa en un dique flotante en Buerholmen, Noruega, tras su viaje desde Escocia. / Åge Jakobsen / BBC

Magnus, la morsa viajera, abandona Escocia y llega a Noruega

Una morsa joven que recorrió la costa escocesa ha cruzado el Mar del Norte y ha sido avistada en Noruega, a más de 300 millas (483 kilómetros) de distancia. El animal, bautizado como Magnus, fue visto por primera vez en la isla de Stronsay, en las Orcadas.

Un viaje por Escocia y llegada a Noruega

Magnus fue avistado inicialmente en la isla de Stronsay (Orcadas) el mes pasado. Después, apareció en puntos del noreste de Escocia como Lossiemouth, Macduff, Fraserburgh, Findochty y Hopeman. En Noruega, el fotógrafo Åge Jakobsen lo ha retratado en Buerholmen, en Hidra, donde descansaba en un muelle flotante. Jakobsen señaló que la morsa parecía «muy cansada» tras la travesía.

Razones del viaje y contexto científico

Los expertos indican que es probable que Magnus esté «simplemente explorando». Las morsas son visitantes ocasionales de las costas del Reino Unido, y los avistamientos han aumentado en los últimos años. Una teoría sugiere que esto se debe a la pérdida de hielo marino en el Ártico. La morsa mide unos 2,5 metros de largo.

Antecedentes: visitas anteriores de morsas a las Orcadas

En 2013, una morsa apareció en North Ronaldsay, la isla más septentrional de las Orcadas. En 2018, otra fue vista en la misma isla, antes de dirigirse al sur y descansar en la isla de Sanday.

Implicaciones del desplazamiento de Magnus

El viaje de Magnus confirma la capacidad de las morsas para realizar largas travesías y su tendencia a explorar nuevas zonas. Su presencia en Noruega, tras el agotador cruce del Mar del Norte, subraya los cambios en los patrones de movimiento de esta especie, posiblemente vinculados a la pérdida de su hábitat natural en el Ártico.

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