Trump y Xi se reúnen en Pekín para estabilizar la relación comercial
Trump y Xi se reunieron dos horas en Beijing, con elogios mutuos y promesas de cooperación. Xi advirtió sobre Taiwán y la cumbre buscó relajar tensiones comerciales y abordar el conflicto en Ormuz.
Trump y Xi se reúnen en Beijing para estabilizar la relación bilateral
Los presidentes de Estados Unidos y China se reunieron durante dos horas y 15 minutos en la capital china el jueves. La cumbre incluyó elogios mutuos, promesas de estabilidad y una advertencia de Xi sobre Taiwán. La jornada concluyó con una cena de Estado en el Gran Salón del Pueblo.
Elogios y promesas de cooperación
En la sala de reuniones, Xi Jinping afirmó que “una relación bilateral estable es buena para el mundo” y que “deberíamos ser compañeros, no rivales”. Trump calificó a Xi como “amigo” y “gran líder”, y aseguró que “vamos a tener un futuro fantástico juntos”. La reunión fue la primera cara a cara desde octubre y la primera visita de Trump a China desde 2017. Después, ambos líderes visitaron el Templo del Cielo.
Advertencia sobre Taiwán
Xi afirmó que “la cuestión de Taiwán es el tema más importante” y advirtió que si se maneja mal, “las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto”. Trump y Xi ignoraron preguntas directas sobre el tema. Taiwán afirmó que EE. UU. continúa expresando su “apoyo claro y firme” a la isla. La delegación estadounidense incluyó a los secretarios de Estado y Defensa, y a directivos de Tesla, Nvidia y Apple.
Relajación de tensiones comerciales
La cumbre sirvió para relajar las tensiones tras la guerra comercial iniciada por Trump. Los aranceles mutuos llegaron a superar el 100%. Desde entonces, ambos países han reducido aranceles y China suspendió restricciones a la exportación de tierras raras. No está claro si se alcanzará un acuerdo comercial integral, pero ambas partes buscan estabilidad.
Impacto de la guerra con Irán
Trump busca la influencia china para liberar el tránsito en el Estrecho de Ormuz. Según un informe del Pentágono, desde que comenzó la guerra el 28 de febrero, China ha vendido armas a aliados estadounidenses en el Golfo Pérsico y ha ayudado a países con necesidades energéticas. El informe señala que el conflicto ha agotado reservas de municiones de EE. UU. y ha permitido a Beijing observar sus operaciones militares.
Consecuencias de la cumbre y próximos pasos
La reunión buscó estabilizar la relación bilateral en un contexto de incertidumbre global. Xi prometió que China se “abrirá aún más” y que las empresas estadounidenses “disfrutarán de perspectivas aún más prometedoras”. Trump invitó a Xi a Washington. No se detallaron acuerdos concretos sobre comercio o Taiwán.