La Iglesia pide una pausa humanitaria y diálogo urgente en Bolivia
La Conferencia Episcopal Boliviana solicita una pausa humanitaria ante el aumento de la violencia y los bloqueos. El obispo de El Alto advierte del riesgo para la vida, la salud y la subsistencia de miles de familias.
Iglesia pide una pausa humanitaria ante los bloqueos en Bolivia
La Conferencia Episcopal Boliviana solicitó una pausa humanitaria el 14 de mayo de 2026 ante el aumento de la violencia y los bloqueos. El obispo de El Alto, monseñor Giovanni Arana, advirtió que la tensión pone en riesgo la vida, la salud y la subsistencia de miles de familias bolivianas.
Llamado urgente al diálogo
El obispo de El Alto, en representación de la Conferencia Episcopal Boliviana, instó al Gobierno y a los sectores movilizados a establecer una pausa humanitaria. “La escalada de tensión ya pone en riesgo la vida, la salud y la subsistencia”, afirmó Arana. El religioso pidió diálogos serios para evitar una mayor profundización de la crisis y deponer actitudes que impidan el entendimiento.
Escalada de violencia en La Paz
Arana alertó sobre el aumento de la violencia en las movilizaciones, señalando lo ocurrido en el centro de La Paz como una muestra de la situación. “La pregunta es en qué vamos a terminar”, sostuvo. La Iglesia busca la pacificación del país como prioridad.
El drama de los hospitales y las familias atrapadas
La pausa humanitaria planteada por la Iglesia busca permitir el libre tránsito de ambulancias, medicamentos, oxígeno, combustible y alimentos. Arana denunció que hay postas sanitarias en el altiplano sin oxígeno y familias varadas sin poder retornar a sus hogares. “Hay gente prácticamente secuestrada en otros lugares”, lamentó. Productores están perdiendo sus mercancías y provincias no pueden atender emergencias médicas.
La Iglesia como facilitadora del diálogo
El obispo aseguró que la Iglesia Católica está dispuesta a mediar siempre que exista voluntad mutua. “Nosotros no vamos a dar soluciones políticas, pero sí podemos garantizar que aquello que se acuerde pueda cumplirse”, afirmó. La falta de confianza entre los actores es el principal obstáculo, por lo que la Iglesia busca servir como puente para reconstruir canales de entendimiento.