Policía y FFAA son rebasadas en Río Seco y se repliegan ante pedradas y posible emboscada
Policía y FFAA se replegaron en El Alto tras ser atacados con piedras y explosivos durante un operativo de desbloqueo. 3.000 efectivos fueron rebasados en Río Seco, con destrozos y cierre de la línea Azul de Mi Teleférico.
Policía y FFAA retroceden ante emboscada en Río Seco
Policías y militares fueron rebasados en la zona Río Seco de El Alto y se replegaron ante el ataque de grupos violentos con piedras y explosivos durante un operativo de desbloqueo el 16 de mayo de 2026.
Repliegue en El Alto por emboscada
Los uniformados reportaron que los grupos violentos pretendían emboscarlos. Armados con piedras, palos y explosivos, hicieron retroceder a las fuerzas del orden que iniciaron un operativo de desbloqueo a la 1:30 de la madrugada. Al mando de los comandantes de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, y de las FFAA, Víctor Hugo Balderrama, se movilizaron 3.000 efectivos policiales y militares. Medios estatales reportaron el despeje de más de 15 puntos de bloqueo en la carretera hacia Laja, pero desde las 9:00 se registraron enfrentamientos en la Ceja y el ingreso al Aeropuerto Internacional.
Destrozos y ataques en la zona
Según el reportero de Erbol, Omar Escobar, los manifestantes atacaron con una lluvia de piedras y obligaron a cerrar negocios. La administración de Mi Teleférico, de la Línea Azul, detuvo el servicio tras romper vidrios en la estación de Río Seco. Los militares y policías retrocedieron por la avenida Juan Pablo II hacia la zona 16 de Julio, dañando vehículos policiales y pinchando neumáticos. Hasta las 11:00, los uniformados retomaron el control de algunas calles y se concentraron cerca de un cuartel de la FAB.
Antecedentes de las protestas
Los manifestantes, armados de piedras y palos, retomaron la ruta de salida de La Paz hacia Cochabamba y Santa Cruz. Los grupos violentos intentaban emboscar a los efectivos y agredieron a periodistas y a quienes rechazaban los bloqueos. La Policía reportó intentos de saqueos y destrozos de domicilios particulares, mientras que vecinos ponían a salvo a niños y ancianos del humo de los gases lacrimógenos.
Implicaciones del conflicto
Grupos de bloqueadores retomaron el cierre de las carreteras hacia el lago Titicaca, en la frontera con Perú, y hacia Oruro y Cochabamba. La situación refleja un escalamiento de la violencia que obligó al repliegue de las fuerzas del orden ante la amenaza de emboscada.