Manifestantes y fuerzas de seguridad se enfrentan en El Alto y Huajchilla
Manifestantes retomaron bloqueos en Senkata, Río Seco y La Ceja tras el operativo «Corredor Humanitario». Hubo detenidos y lesionados en los choques con la Policía y las Fuerzas Armadas.
Enfrentamientos en El Alto tras avance de desbloqueo
Los enfrentamientos entre manifestantes y agentes se reactivaron este sábado en El Alto y Huajchilla. Los grupos retomaron bloqueos en Senkata, Río Seco y La Ceja, y cortaron el acceso al aeropuerto de El Alto, tras el avance del operativo «Corredor Humanitario».
Reacción violenta tras despeje de rutas
Los manifestantes respondieron a los agentes con cargas de dinamita y piedras. Los uniformados usaron gases lacrimógenos para dispersar a los bloqueadores. Los grupos prendieron fogatas en la avenida Juan Pablo Segundo para impedir el paso de la Policía y la Policía Militar. Otros movilizados atacaron con piedras una estación del teleférico, destrozando sus ventanales. Al sur de La Paz, en Huajchilla, se retomó el bloqueo en la salida hacia los municipios del sur. Varias personas fueron detenidas y hubo lesionados atendidos en centros médicos, según Francisco Rodríguez, representante de la Defensoría del Pueblo.
Actuación conjunta de la Policía y las Fuerzas Armadas
El comandante de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, informó que se despejaron entre 15 y 20 puntos bloqueados en la carretera hacia Oruro. El operativo busca levantar los bloqueos que afectan a La Paz. Se despejarán otros 70 kilómetros hasta Patacamaya, mientras que otro grupo de agentes partió desde Oruro.
Contexto del conflicto de 12 días
El operativo «Corredor Humanitario», realizado por cerca de 3.000 uniformados, busca desbloquear las rutas que permanecen cerradas desde hace 12 días. Se logró que al menos cien camiones cisterna con gasolina salieran de la planta de Senkata hacia La Paz.
Implicaciones del rebrote de violencia
La reanudación de los bloqueos y los enfrentamientos pone en riesgo el suministro de combustible y la movilidad en la región. La respuesta de los manifestantes con dinamita y piedras dificulta la labor de despeje de las autoridades.