Metadiario experimental

Helen Sharman, la primera británica en el espacio, recuerda su histórica misión

La científica Helen Sharman se convirtió el 18 de mayo de 1991 en la primera británica en el espacio, a bordo de la Soyuz TM-12 rumbo a la estación Mir. Su selección entre 13.000 candidatos marcó un hito en la cooperación espacial anglo-soviética durante el fin de la Guerra Fría.

Helen Sharman, primera astronauta británica, regresando de la estación espacial Mir en 1991.
Helen Sharman, primera astronauta británica, regresando de la estación espacial Mir en 1991. / Cortesía de Helen Sharman / BBC

Helen Sharman, primera británica en el espacio, cumplió 35 años de su hito

El 18 de mayo de 1991, la científica de alimentos Helen Sharman se convirtió en la primera persona británica en viajar al espacio, a bordo de la nave soviética Soyuz TM-12, rumbo a la estación Mir.

Un anuncio cambió su vida

Sharman, de 27 años, descubrió en un anuncio de radio la oferta: “Se busca astronauta. No se requiere experiencia”. Era el reclutamiento para la misión Project Juno, una empresa comercial anglo-soviética. La británica fue seleccionada entre 13.000 solicitantes. El gobierno británico no participaba en la exploración espacial, por lo que pagar un puesto en un vuelo era la única opción para llegar al espacio. La misión marcó el deshielo de las relaciones de la Guerra Fría.

Entrenamiento en Ciudad de las Estrellas

Sharman pasó 18 meses de entrenamiento intensivo en la instalación conocida como Ciudad de las Estrellas, en las afueras de Moscú. Durante la era soviética, este lugar era una instalación militar secreta. Allí, convivió con los cosmonautas Anatoly Artebartsky y Sergei Krikalyov, a quienes describe como “los amigos más cercanos e importantes que había tenido”. También se hizo cercana al cosmonauta Alexei Leonov, el primer hombre en caminar en el espacio, quien le regaló un mono para que vistiera para cenar en la estación.

Contexto histórico: el fin de la Guerra Fría

El vuelo de Sharman ocurrió meses antes de la disolución de la Unión Soviética. La misión Juno se financió con patrocinio privado, aunque finalmente el banco soviético Moscow-Narodny Bank tuvo que cubrir los costes. El gobierno del Reino Unido calificó la misión como un símbolo de cooperación científica pacífica entre naciones. Para Sharman, la experiencia demostró que la colaboración de programas espaciales puede derribar barreras cuando la política lo permite, basándose en la confianza y las relaciones personales.

Legado de la primera astronauta británica

Sharman pasó ocho días en la estación Mir e hizo historia para el Reino Unido. Su selección y vuelo evidencian que la exploración espacial puede trascender las fronteras nacionales y que la financiación privada fue clave para que una británica pisara el espacio.

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