Tu periódico digital

El Reino Unido suaviza sanciones al petróleo ruso por la subida del combustible

El Gobierno británico suaviza las restricciones al crudo ruso refinado en terceros países, afectando al diésel y combustible de aviación, ante el aumento de precios y la crisis en el Estrecho de Ormuz.

Getty Images
Getty Images / Autor no disponible / BBC

El Reino Unido flexibiliza sanciones al petróleo ruso por el alza de combustibles

El Gobierno británico ha flexibilizado las sanciones al crudo ruso refinado en terceros países para diésel y combustible de aviación. La medida responde al aumento de los precios y a las preocupaciones por el suministro tras el bloqueo del Estrecho de Ormuz por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Cambios en las restricciones energéticas

La exención, que comienza el miércoles, refleja las crecientes preocupaciones sobre el suministro de ciertos combustibles. También se levantaron algunas sanciones al transporte de gas natural licuado (GNL) ruso. El Gobierno afirmó que las sanciones en general se han endurecido, pero se necesitaban flexibilidades adicionales.

Impacto en los precios y el transporte

Los precios del combustible de aviación en Europa se han más que duplicado tras el inicio de la guerra. Según la empresa automovilística RAC, el precio medio de la gasolina sin plomo alcanzó las 158,52 peniques por litro, el más alto desde el inicio del conflicto. Varias aerolíneas han cancelado vuelos y subido los precios.

Antecedentes de la política de sanciones

Durante años, el Reino Unido lideró los esfuerzos internacionales para presionar económicamente a Rusia por su guerra en Ucrania. En octubre, el Gobierno anunció su intención de prohibir productos derivados del petróleo ruso refinados en terceros países. La nueva regla será de duración indefinida, aunque se revisará periódicamente.

Implicaciones y reacciones

El ministro del Tesoro, Dan Tomlinson, justificó el cambio como una medida para proteger el suministro de bienes fundamentales como el combustible de aviación. Sin embargo, el analista Robin Mills consideró que no es un buen movimiento y que no reducirá los precios. La laborista Emily Thornberry y la conservadora Kemi Badenoch criticaron la decisión, y Ucrania mostró su decepción.

Ir a la fuente de la noticia