Bolivia, rehén de la cultura del bloqueo y las protestas constantes
Un análisis de CORREO DEL SUR revela que desde 2003 los presidentes bolivianos enfrentan bloqueos y protestas. Rodrigo Paz, con seis meses en el cargo, es el que ha tenido la luna de miel más corta.
Bolivia sufre el bloqueo como herramienta política desde 2003
Rodrigo Paz enfrenta protestas y peticiones de renuncia a los seis meses de gobierno, una tendencia recurrente en la historia reciente del país, según el análisis del diario CORREO DEL SUR.
Un patrón de protestas desde 2003
Desde 2003, los presidentes bolivianos han gozado de treguas cortas hasta el estallido de protestas. Gonzalo Sánchez de Lozada dimitió ese año tras una revuelta por el impuesto al salario y el proyecto de venta de gas. Su sucesor, Carlos Mesa, gobernó de 2003 a 2005 vigilado por las organizaciones sociales y renunció tras protestas desde enero de 2004.
El caso excepcional de Evo Morales
La excepción fue Evo Morales, que gobernó de 2006 a 2019 apoyado en campesinos, sindicatos y otras organizaciones. Estos sectores, pilares del MAS, también apoyaron a su sucesor Luis Arce, aunque con menos cohesión. Arce aguantó hasta las elecciones de 2025 a pesar de que los leales de Morales pidieron su renuncia en 2024.
La herencia de la «cultura del bloqueo»
La periodista Erika Brockmann señala que las corporaciones movilizadas conciben la democracia como un cogobierno, tras la experiencia con el MAS. Califica a estas organizaciones como «profundamente autoritarias y violentas». El analista Germán Gutiérrez indica que el gobierno de Rodrigo Paz «debe ser el que ha tenido una muy corta luna de miel», truncada por movimientos conspirativos y falta de gestión.
Antecedentes: La democracia como cogobierno
El texto relata que desde 2003, los movimientos sociales de El Alto y las bases del MAS decidieron mantener bloqueos para exigir la salida de los presidentes. Gonzalo Sánchez de Lozada asumió en agosto de 2002 y ya entonces las organizaciones fundaron un Estado Mayor con el objetivo de alejarlo del poder. El patrón se repitió con Carlos Mesa y Jeanine Áñez.
Implicaciones de la crisis actual
El análisis concluye que la democracia boliviana está marcada por la inestabilidad y la confrontación. El gobierno de Rodrigo Paz, asumido en noviembre de 2025, es el que ha tenido la luna de miel más corta, con su presidencia en duda por los bloqueos y las peticiones de renuncia.