Activista irlandesa grita «Palestina libre» a ministro israelí en centro de detención
La irlandesa Catriona Graham increpó al ministro israelí Ben-Gvir en un centro de detención tras ser interceptada en la flotilla Global Sumud con ayuda para Gaza. El primer ministro irlandés se mostró horrorizado.
Una activista irlandesa grita «Palestina libre» a Ben-Gvir en 2026
Catriona Graham fue detenida por Israel mientras intentaba llevar ayuda a Gaza en barco. La activista explicó que no pudo callarse al ver al ministro israelí Itamar Ben-Gvir, a quien acusa de crímenes.
El incidente en la detención de la flotilla
Catriona Graham, activista irlandesa, gritó «free, free, Palestine» al paso del ministro de Seguridad Nacional israelí Itamar Ben-Gvir en un centro de detención. Graham formaba parte de la Global Sumud Flotilla (GSF), interceptada por Israel en aguas internacionales. El video de Ben-Gvir burlándose de los activistas atados recibió condena generalizada. Graham afirmó que fue arrastrada y puesta en aislamiento rodeada de comandos israelíes. Tras el incidente, el primer ministro irlandés Micheál Martin se mostró «horrorizado por el comportamiento» de Ben-Gvir. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que las acciones «no se ajustan a los valores de Israel».
La repercusión entre los detenidos
Graham declaró que «la mayoría de la gente sufrió algún tipo de violencia viciosa» y que hubo informes de al menos 15 agresiones sexuales. Entre los 15 ciudadanos irlandeses detenidos estaba la doctora Margaret Connolly, hermana de la presidenta irlandesa Catherine Connolly. El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí afirmó que «todos los activistas extranjeros de la flotilla de relaciones públicas han sido deportados de Israel» y que no se permitirá ninguna violación del bloqueo naval. La ministra irlandesa de Asuntos Exteriores, Helen McEntee, confirmó que los ciudadanos irlandeses están a salvo en Turquía.
Antecedentes de la misión de la flotilla
La Global Sumud Flotilla (GSF) zarpó de Turquía con más de 50 barcos y 430 personas de más de 40 países. Llevaban alimentos, leche infantil y suministros médicos para palestinos en Gaza. Israel describió la acción como un «truco de relaciones públicas al servicio de Hamás». Los barcos fueron interceptados por comandos navales israelíes en aguas internacionales al oeste de Chipre, a unos 460 km de la costa de Gaza.
Implicaciones del suceso
El incidente revela la tensión entre activistas propalestinos y el gobierno israelí. La condena de figuras como Netanyahu muestra divisiones internas en Israel sobre el trato a los activistas. La deportación de los activistas y la asistencia consular de Irlanda subrayan el conflicto diplomático entre Israel e Irlanda. La doctora Margaret Connolly calificó a Israel de «régimen bárbaro y cruel». Los activistas denunciaron que la violencia sufrida refleja el trato a los presos palestinos.