Putin acusa a Ucrania de ataque terrorista en dormitorio de Lugansk
Al menos 21 personas murieron en un ataque con dron contra una residencia universitaria en Starobilsk, Lugansk. Rusia acusa a Ucrania de terrorismo, mientras Kiev afirma haber atacado una unidad militar rusa. El Kremlin promete represalias y pide una sesión de emergencia en la ONU.
Putín ordena represalias tras ataque a residencia en Starobilsk
21 personas murieron y 42 resultaron heridas en un ataque con dron contra una residencia universitaria en Starobilsk, en la región de Lugansk, bajo control ruso. Rusia acusa a Ucrania del bombardeo, mientras Kiev afirma haber atacado una unidad militar rusa. El Kremlin ha convocado una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y ha prometido represalias.
Rusia acusa a Ucrania de ataque terrorista
El presidente ruso, Vladímir Putín, calificó el suceso como un «ataque terrorista» y aseguró que «no había instalaciones militares, de servicios de inteligencia o servicios relacionados en las proximidades». Según el mandatario, no hay base para afirmar que el edificio fuera alcanzado por sistemas de defensa aérea o guerra electrónica rusos.
Ucrania admite ataque, pero a un objetivo militar
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó que llevó a cabo un ataque cerca de Starobilsk en la noche del 21 al 22 de mayo, pero sostiene que «alcanzó una unidad militar rusa». La versión de Kiev contradice la acusación rusa de que el blanco era una residencia de estudiantes.
Consejo de Seguridad de la ONU se reúne de urgencia
Rusia solicitó una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Su embajador, Vasili Nebenzia, mostró fotografías del edificio destruido y afirmó que «esto constituye un crimen de guerra». La representante de Dinamarca replicó que, aplicando la misma lógica, serían necesarias reuniones diarias para cubrir la destrucción causada por Rusia en Ucrania.
Antecedentes: la región de Lugansk, bajo ocupación rusa
La ciudad de Starobilsk se encuentra en la región de Lugansk, en el este de Ucrania, un territorio que Moscú reclama como anexionado desde 2022. El ataque se produce en el contexto de la invasión rusa a gran escala, que comenzó en febrero de 2022 y que ha provocado miles de víctimas civiles y acusaciones mutuas de crímenes de guerra.
Implicaciones: amenazas de represalias contra Europa
Putín ordenó al Ministerio de Defensa ruso proponer una respuesta al ataque. Comentaristas afines al Kremlin, como Sergey Karagánov, instan a no limitar la represalia a Ucrania: «Necesitamos empezar a castigar a Europa», incluyendo ataques «simbólicos primero, luego quizás menos simbólicos». Las autoridades rusas anunciaron que las operaciones de rescate ya han finalizado.