El gobierno de Bolivia despliega topadoras contra los bloqueos opositores
El gobierno de Rodrigo Paz lanza el “Corredor humanitario de las Banderas Blancas” para desbloquear la ruta Oruro-La Paz. La caravana con policías y militares choca con manifestantes, se restablece parcialmente el paso tras 20 días de cortes.
Bolivia despliega operativo contra bloqueos con topadoras y policía
El gobierno de Rodrigo Paz lanza el “Corredor humanitario de las Banderas Blancas” para levantar los piquetes en la ruta Oruro-La Paz. El operativo, que incluye centenares de policías y militares, busca restablecer el abastecimiento en La Paz y El Alto, pero termina con enfrentamientos.
Caravana humanitaria choca con manifestantes
La caravana, encabezada por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, llegó a puntos de la ruta bloqueados desde hace más de tres semanas por sindicalistas, campesinos y seguidores de Evo Morales. Los manifestantes recibieron a la fuerza de seguridad con piedras y la policía respondió con gases lacrimógenos. “Diálogo ante todo y estamos trabajando en conjunto con nuestros policías y militares sin armas letales”, declaró Zamora.
Repercusión inmediata del operativo
Tras el paso de la caravana, los accesos desde El Alto a La Paz fueron bloqueados de nuevo con piedras, palos y cemento. En Ventilla, los enfrentamientos se repitieron y los manifestantes volvieron a cortar la ruta. Sin embargo, parte del convoy logró avanzar y camiones detenidos durante 20 días comenzaron a cruzar algunos tramos.
Antecedentes: tres semanas de bloqueos en demanda de la renuncia de Paz
Grupos de sindicalistas, campesinos y seguidores del ex presidente Evo Morales mantienen piquetes en rechazo al gobierno. El bloqueo ha provocado desabastecimiento en La Paz, donde escasean alimentos básicos y oxígeno medicinal, y los hospitales han suspendido cirugías.
Diálogo y tensión ante una solución incierta
El gobierno ha anunciado un proceso de diálogo con la mediación de la Iglesia católica. Mientras, el Consejo Económico y Social se postergó hasta el miércoles, a la espera de que se solucione el bloqueo. La protesta pierde fuerza, pero no se prevé si habrá acuerdo o se repetirán los episodios de caos y violencia.