Metadiario experimental

Comerciantes de El Alto frenan los piquetes para recuperar su economía

Los comerciantes de la feria 16 de Julio, con 250.000 puestos, se manifiestan contra los bloqueos que reducen sus ingresos. La policía intervino con topadoras, pero el gobierno negocia mientras la crisis de desabastecimiento golpea a La Paz.

Marcha contra el presidente Rodrigo Paz baja desde El Alto hacia La Paz, este viernes.
Marcha contra el presidente Rodrigo Paz baja desde El Alto hacia La Paz, este viernes. / AFP / Clarín

El comercio de El Alto frena los piquetes en Bolivia

La feria 16 de Julio, con más de 250.000 puestos, genera millones de dólares por semana y sus comerciantes se manifiestan contra los bloqueos que afectan sus ingresos. Tras semanas de protestas, la ciudad satélite de La Paz busca recuperar la normalidad mientras el gobierno negocia con grupos sociales.

Un gigante comercial que exige el fin de los bloqueos

La feria 16 de Julio, comparada con La Salada de Buenos Aires, ocupa barrios enteros de El Alto y vende todo tipo de objetos a precios bajos. Los comerciantes han empezado a levantarse contra los piquetes porque les están reduciendo sus ingresos. La policía intentó levantar los bloqueos el sábado en la ruta a La Paz con topadoras, pero algunos tramos siguen cortados.

Actores clave y repercusión económica

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, señaló que si la feria abre sin problemas el domingo será un día clave. La Central Obrera Boliviana y grupos campesinos lideran las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El economista Gonzalo Chávez Álvarez destacó que El Alto refleja una nueva forma de organización económica con grupos emergentes desde 2006.

Antecedentes: una crisis que comenzó en mayo

Los piquetes se instalaron a comienzos de mayo para exigir la renuncia de Paz. En la última semana causaron una grave crisis de desabastecimiento en La Paz, con cortes en la ruta que impiden el paso de camiones con combustible y alimentos. La policía y los manifestantes tuvieron enfrentamientos violentos.

Implicaciones: la mayoría quiere volver a la rutina

El analista Diego Ayo afirmó que el 85% de la población de El Alto no apoya las protestas. Comerciantes, artesanos, burócratas y profesionales buscan la normalidad. El gobierno apuesta al diálogo, pero la población respira incertidumbre mientras el conflicto se mantiene.

Ir a la fuente de la noticia