Volcanes submarinos silenciosos pueden volverse disruptivos en aguas someras
Un equipo científico descubre en la dorsal de Reykjanes, frente a Islandia, estructuras volcánicas explosivas que contradicen la creencia de que las dorsales oceánicas solo producen erupciones tranquilas.
El hallazgo en Islandia complica la teoría de volcanes submarinos tranquilos
El descubrimiento de volcanes explosivos en la dorsal mesoatlántica contradice la creencia de que el sistema volcánico más grande de la Tierra solo entra en erupción de forma silenciosa. Científicos a bordo del buque Meteor hallaron formaciones volcánicas inesperadas frente a las costas de Islandia en 2024.
Una sorpresa en la dorsal de Reykjanes
Jonas Preine, geofísico marino del National Oceanography Center, lideró el equipo que identificó montículos lisos con cimas planas y laderas empinadas en la dorsal de Reykjanes. Estas estructuras se asemejan a volcanes explosivos cerca de Santorini, Grecia, no a las fisuras tranquilas típicas de las dorsales oceánicas. Los depósitos alrededor de las formaciones sugieren erupciones que alcanzaron la superficie del mar, según el análisis de los perfiles sísmicos recogidos.
La presión como factor clave
La profundidad determina el comportamiento volcánico. Por debajo de los 300 metros, la presión del agua suprime las explosiones; por encima, el vapor generado por el contacto entre lava y agua puede impulsar erupciones violentas. Ross Parnell-Turner, geofísico de la Universidad de California, confirmó que este umbral explica la transición observada. Las cimas planas, desgastadas hasta unos 40 metros bajo el nivel del mar, coinciden con el límite de erosión de las tormentas del Atlántico Norte.
El misterio de las islas fantasma
El hallazgo podría conectar con islas que aparecen y desaparecen en los registros históricos. Surtsey, isla volcánica que emergió en 1963 frente a Islandia, es un ejemplo de erupción explosiva en la dorsal mesoatlántica. Los científicos documentan al menos 14 erupciones en el norte de la dorsal de Reykjanes en el último milenio. Preine sostiene que las condiciones de presión y profundidad explican estos fenómenos.
El debate sobre el hielo
No todos los expertos aceptan la teoría de Preine. Páll Einarsson, geofísico emérito de la Universidad de Islandia, cuestiona que las formaciones provengan de erupciones submarinas. Sugiere que podrían ser tuyas, montañas formadas cuando el magma choca contra glaciares. Sin embargo, el equipo de Preine halló material volcánico sobre depósitos glaciares abandonados, lo que indica que las erupciones ocurrieron después del retroceso de los glaciares.
La falta de pruebas directas
Los científicos necesitan muestras de roca o imágenes directas para confirmar la teoría. Robert Sohn, del Woods Hole Oceanographic Institution, explicó que los depósitos de erupciones submarinas explosivas son inconfundibles: «parece que alguien ha volcado un camión de arena volcánica». Preine reconoce que la hipótesis necesita más evidencias, pero la exploración en aguas profundas requiere años de planificación.
Implicaciones para el futuro
El patrón podría repetirse en otras dorsales someras como las de Azores, Galápagos o el Mar Rojo. Desde 2020, una cámara magmática crece bajo la península de Reykjanes, provocando terremotos y evacuaciones como la de Grindavík en 2023. Preine considera que las probabilidades de otra isla como Surtsey no son bajas: en enero de 2026 se registró un enjambre sísmico en la dorsal que podría anunciar nueva actividad.