Maduro desaparece del espacio público mientras Venezuela gira hacia Washington
El nuevo Gobierno venezolano retira los retratos de Nicolás Maduro del espacio público, mientras Delcy Rodríguez abre el petróleo a la inversión extranjera bajo supervisión de Estados Unidos.
La imagen de Maduro desaparece en Venezuela tras su captura
El nuevo Gobierno venezolano elimina los retratos de Nicolás Maduro del espacio público y abre el petróleo a la inversión extranjera con supervisión de Estados Unidos.
Un rostro eliminado de la vida pública
La imagen de Nicolás Maduro está siendo retirada de murales, televisión estatal y propaganda oficial. La eliminación es gradual y la nueva administración calificó los primeros cien días como «el inicio de una nueva era». Maduro fue capturado el 3 de enero por fuerzas estadounidenses junto a su esposa Cilia Flores y ambos fueron trasladados a una prisión en Nueva York por cargos de narcotráfico. Los llamados a su liberación han desaparecido de los discursos oficiales. Delcy Rodríguez asumió como presidenta encargada dos días después de la captura, ha reemplazado a gran parte del gabinete y ha reorganizado el alto mando militar.
Una apertura petrolera con control estadounidense
Rodríguez firmó en enero una ley que abre el sector petrolero a la inversión privada y extranjera, revirtiendo el modelo socialista vigente durante más de dos décadas. Chevron es la principal empresa extranjera que lidera las primeras actividades. El crudo es la principal fuente de ingresos de Venezuela, que posee las mayores reservas probadas del mundo. Los funcionarios estadounidenses afirman que los ingresos petroleros fluyen hacia cuentas bajo control del Tesoro, las licencias pueden ser revocadas en cualquier momento y los acuerdos con China, Rusia o Irán requieren aprobación previa de Estados Unidos. Donald Trump ha declarado que su administración dirige las ventas de petróleo venezolano.
Las cifras del retroceso petrolero
Venezuela produce entre 0,8 y 1 millón de barriles diarios, muy por debajo del pico de unos 3 millones en los años noventa. La empresa estatal se ha fijado el objetivo de aumentar la producción en un 18% en 2026, aunque analistas advierten que metas similares ya se han incumplido. Una recuperación sostenida añadiría crudo pesado a los mercados globales y redefiniría la economía de un país del que han emigrado más de siete millones de personas desde 2014.
Un giro que divide al movimiento gobernante
Rodríguez defiende su lealtad a Maduro mientras impulsa reformas que algunos aliados consideran una traición. El exdiputado Mario Silva advirtió, en una carta abierta, que el país corre el riesgo de convertirse en un «protectorado vulgar» de Estados Unidos. Analistas señalan que el partido podría aceptar la realidad impuesta por Washington para sobrevivir, mientras otros ven en las fisuras una fractura más profunda en el movimiento.
Antecedentes: el modelo socialista venezolano
Durante más de dos décadas, Venezuela mantuvo un modelo socialista con control estatal del petróleo, su principal recurso. La captura de Maduro en enero de 2026 trasladó el poder a Delcy Rodríguez, quien inició un proceso de apertura económica y acercamiento a Estados Unidos.
Implicaciones de la nueva orientación
El giro hacia Washington y la apertura petrolera bajo supervisión estadounidense reconfiguran el mapa político de Venezuela y el equilibrio regional. La recuperación de la producción podría afectar los precios globales del crudo y redefine el papel del país en América Latina.