El Hotel Bamy en Guinea Ecuatorial, un paraíso convertido en prisión para deportados
El Hotel Bamy, en Guinea Ecuatorial, funciona como prisión para 32 deportados desde Estados Unidos. Al menos 25 han sido enviados a países donde corren peligro, en un acuerdo opaco de 7,5 millones de dólares.
El Hotel Bamy retiene a solicitantes de asilo deportados por EE.UU.
El Hotel Bamy, en Guinea Ecuatorial, funciona como prisión para 32 deportados desde Estados Unidos. Desde noviembre de 2025, el gobierno de Donald Trump ha enviado a solicitantes de asilo a un hotel propiedad de la familia del presidente Teodoro Obiang. Al menos 25 personas han sido obligadas a regresar a sus países de origen, donde afrontan peligro.
Un acuerdo opaco de 7,5 millones de dólares
El gobierno de Donald Trump firmó un acuerdo con el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. El Hotel Bamy, propiedad de su familia, se convirtió en un centro de retención para solicitantes de asilo a los que jueces estadounidenses habían concedido protección. 32 personas han sido recluidas desde noviembre de 2025. De ellas, 25 han sido enviadas a sus países de origen, donde sus vidas corren peligro. El resto afronta presiones para marcharse. La Casa Blanca utiliza las deportaciones a terceros países como una laguna legal.
Presión psicológica y riesgo de persecución
Los detenidos proceden de Angola, Eritrea, Etiopía y Mauritania. No han sufrido abusos físicos, pero sienten una presión psicológica intensa al saber que serán devueltos a países que temen. Un migrante de África Oriental declaró que sería encarcelado o asesinado si regresa. Según expertos en derechos humanos, todos enfrentan un alto riesgo de persecución. El gobierno de Obama, a través del Departamento de Estado, afirmó: «Nos mantenemos firmes en nuestro compromiso de poner fin a la inmigración ilegal y masiva».
De lujosas habitaciones a atención médica irregular
Los detenidos duermen en habitaciones lujosas que rara vez se limpian y toman arroz y carne en mesas con manteles blancos. Un abogado local les lleva artículos de higiene. La atención médica ha sido irregular. Un migrante fue atendido de un problema ocular de inmediato, pero cuando contrajo malaria y fiebre tifoidea, no lo trasladaron al hospital hasta que su estado se deterioró. Un policía le sugirió que saltara por la ventana del cuarto piso. «Empecé a perder la razón», dijo el hombre.
Presencia de la ONU y espera del destino
Representantes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y de la agencia de la ONU para los refugiados visitaron el hotel en noviembre y prometieron regresar, pero nunca lo hicieron. Un migrante es el único que ha visto a un abogado. Su solicitud de asilo fue rechazada. Las autoridades le comunicaron que sería el siguiente en ser deportado.
Régimen autoritario y lazos con EE.UU.
Guinea Ecuatorial es una antigua colonia española gobernada por un régimen autoritario. El presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo y su familia han acaparado la riqueza del petróleo. El vicepresidente Teodoro «Teodorin» Obiang ha enfrentado sanciones internacionales, pero Estados Unidos las levantó semanas antes de las deportaciones. Empresas estadounidenses son los principales inversores extranjeros y el ejército recibe financiación para entrenamiento de Washington. Grupos de derechos han acusado al gobierno de detener, torturar y matar a críticos.
Implicaciones: una laguna legal con consecuencias mortales
El acuerdo entre Estados Unidos y Guinea Ecuatorial permite deportar a solicitantes de asilo a un país sin política de asilo, donde enfrentan persecución en sus países de origen. La Casa Blanca declina comentar los detalles. El caso refleja cómo EE.UU. utiliza terceros países para eludir protecciones legales, con consecuencias para la vida de los deportados.