Comienza el juicio contra el hermano de Pedro Sánchez por tráfico de influencias
La Audiencia de Badajoz juzga a David Sánchez, hermano del presidente, por tráfico de influencias y prevaricación. La Fiscalía pide tres años de prisión por un cargo cultural presuntamente creado a su medida en 2017.
Comienza el juicio contra David Sánchez, hermano de Pedro Sánchez
El hermano del presidente de España es juzgado por tráfico de influencias y prevaricación en la Audiencia de Badajoz. David Sánchez, músico y desocupado, fue contratado en 2017 para un cargo cultural que la acusación considera creado a su medida.
Los cargos y la acusación
David Sánchez enfrenta tráfico de influencias y prevaricación. La Fiscalía pide para él una condena de tres años de prisión. Junto a él serán enjuiciados el ex presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, y otras diez personas. La acusación popular la ejercen el PP y Vox.
La denuncia fue presentada por Manos Limpias, la organización que también inició la causa contra Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez. David Sánchez renunció al cargo en febrero del año pasado, cuando el juzgado comenzó a investigarlo.
Un cargo «a su medida»
Según la acusación, en 2017 se creó para David Sánchez el puesto de jefe de la oficina de artes escénicas y coordinador de actividades de los conservatorios provinciales en la Diputación de Badajoz. En ese momento, Pedro Sánchez aún no era presidente del gobierno. Su hermano, que es músico y estaba desocupado, asumió el cargo.
La saturación judicial contra el gobierno
El inicio del juicio aumenta la presión judicial sobre el gobierno de Pedro Sánchez. Un día antes, la Guardia Civil registró durante casi 12 horas la sede nacional del PSOE en Madrid. Los agentes de la UCO buscaban información sobre los libros contables del partido y correos electrónicos de Santos Cerdán, ex secretario de organización.
Investigación por desacreditar a jueces
El juez Santiago Pedraz investiga un supuesto entramado organizado por Santos Cerdán para desacreditar investigaciones contra el PSOE o el gobierno. Según el juez, se habrían utilizado 200.000 euros de fondos del partido, disfrazados de facturas falsas, para desprestigiar a jueces, fiscales y policías. La trama habría comenzado en 2024, cuando Pedro Sánchez anunció que se tomaba cinco días para decidir si seguía al frente del gobierno.
La reacción del presidente
Pedro Sánchez declaró desde Roma que «no hay motivo para cambiar de parecer» y que no adelantará las elecciones nacionales. Afirmó que ninguna de las investigaciones «impugnan» la labor del gobierno. También respaldó al ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, investigado por cobrar comisiones ilícitas y blanqueo de dinero.
Presión política en el Congreso
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, dijo que la situación es «agónica» y pidió elecciones inmediatas. Sin embargo, ningún socio del gobierno apoya por ahora una moción de censura. El PNV pidió la convocatoria electoral: «El interés general demanda la convocatoria electoral», afirmó su presidente Aitor Esteban.
Implicaciones del caso
El juicio agrava el desgaste político del gobierno de Pedro Sánchez. La oposición y algunos socios parlamentarios consideran que la legislatura «ha llegado a su fin». Sin embargo, el presidente descarta adelantar las elecciones y confía en que las investigaciones no afectarán a su gobierno.