Juicio a los cinco activistas de Ulm por vandalismo en empresa israelí
El tribunal de Stammheim juzga a los «Ulm 5» por daños millonarios en la sede de Elbit Systems. La acusación por organización criminal y el uso del artículo 129 generan controversia sobre la libertad de protesta pro-palestina.
Alemania juzga a cinco activistas por ataque a empresa israelí
El juicio a cinco activistas pro-palestinos por pertenencia a organización criminal y daños valorados en un millón de euros en la sede de Elbit Systems en Ulm ha generado controversia en Alemania sobre el trato a la protesta palestina.
Los hechos juzgados en el tribunal de Stammheim
Los cinco activistas, conocidos como Ulm 5, proceden de Reino Unido, España, Irlanda y Alemania. Están vinculados a Palestine Action Germany y permanecen en prisión preventiva desde septiembre. La fiscalía los acusa de pertenencia a organización criminal y destrucción de equipos electrónicos y de medición valorados en un millón de euros. La defensa sostiene que el delito principal es daños materiales y que los cargos son desproporcionados, violando su derecho a un juicio justo.
El ataque y las pruebas
En septiembre, los activistas entraron en las instalaciones de Elbit Systems, fabricante de armas israelí. Publicaron vídeos en redes sociales donde gritaban consignas como «Alemania financia, Elbit Systems produce, Israel bombardea» y pintaron lemas como «Baby Killers». La fiscalía también los acusa de usar símbolos de Hamás, organización proscrita como terrorista en Alemania.
El debate sobre el artículo 129 del código penal
La acusación se basa en el artículo 129 del código penal alemán, usado antes contra grupos como la última generación climática. Yasmin Khuder, de Amnistía Internacional, califica el uso de esta ley como «altamente problemático» y advierte que se están aplicando medidas contra el crimen organizado a la protesta política. La defensa argumenta que el juicio en la prisión de Stammheim, donde se juzgó a la Fracción del Ejército Rojo, da la impresión de que los activistas son «individuos peligrosos».
El contexto de las protestas en Reino Unido y Alemania
El caso coincide con un juicio en Reino Unido donde cuatro activistas de Palestine Action fueron condenados por daños criminales. Palestine Action UK fue proscrita como grupo terrorista en julio de 2025, aunque el tribunal superior consideró esa designación ilegal en febrero. Khuder señala que «la prohibición en Reino Unido no tiene uso internacional» y critica las referencias a ella en el proceso alemán. Alemania no ha designado a Palestine Action como organización terrorista, pero desde 2023 ha prohibido lemas como símbolos de Hamás.
La situación de los detenidos y las críticas al trato
Los activistas llevan ocho meses en custodia. Sus familias denuncian condiciones de aislamiento: Kit Tricks, familiar de uno de los acusados, afirma que Crow está solo 22 horas al día en una celda, lo que la ONU considera «confinamiento solitario». La fiscalía de Stuttgart niega haber solicitado condiciones especiales. Nicky Robertson, madre de la ciudadana británica Hannah «Zo» Hailu, califica el trato de «absolutamente indignante» y pide un juicio justo. La embajada británica en Berlín ha confirmado que presta apoyo a los dos ciudadanos británicos detenidos.
El análisis de las diferencias con otros países
Según Joel Crisetig, analista de ACLED, el enfoque alemán se debe a su pasado nazi y la doctrina del «nunca más» desde el Holocausto. La ex canciller Angela Merkel declaró que la seguridad de Israel es «razón de Estado» alemana. Crisetig señala que el movimiento pro-palestino en Alemania es «mucho más débil» que en Reino Unido o Francia, y las autoridades han tratado el incidente de Ulm «con la seriedad de un caso terrorista».
Las posibles consecuencias del fallo
El juicio, que comenzó de forma caótica en abril con cánticos de los seguidores, continúa. Si son declarados culpables, los Ulm 5 se enfrentan a hasta cinco años de prisión. El caso sienta un precedente sobre cómo Alemania maneja la protesta pro-palestina y el uso de leyes antiterroristas contra activistas.