Tu periódico digital

El nuevo primer ministro de Hungría amenaza con destituir al presidente Sulyok

El primer ministro Péter Magyar anuncia una reforma constitucional para cesar al presidente Tamás Sulyok, tras su negativa a dimitir. Sulyok advierte de una crisis institucional que podría afectar los fondos de la UE.

Péter Magyar ha pedido repetidamente a Tamás Sulyok que dimita desde que su partido llegó al poder en abril.
Péter Magyar ha pedido repetidamente a Tamás Sulyok que dimita desde que su partido llegó al poder en abril. / EPA / BBC

Hungría enmienda su constitución para destituir al presidente Sulyok

El nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha anunciado que el gobierno modificará la constitución para cesar al presidente Tamás Sulyok tras su negativa a dimitir. Magyar, cuyo partido Tisza ganó por mayoría absoluta en abril, ha acusado a Sulyok de servir los intereses de Viktor Orbán y le había dado como fecha límite el 31 de mayo para renunciar. El presidente, instalado en febrero de 2024, se niega a dejar el cargo y advierte de una crisis constitucional.

El pulso constitucional

Péter Magyar ha declarado que el proceso para destituir a Sulyok durará alrededor de un mes. El presidente ha rechazado renunciar, afirmando que la crisis «daña la imagen internacional de la democracia húngara» y podría amenazar la liberación de fondos de la UE. Sulyok fue designado sin elección directa por el partido de Orbán. El partido Fidesz ha calificado la exigencia de Magyar como un ultimátum ilegal.

Poderes presidenciales en juego

Aunque el cargo es mayormente ceremonial, el presidente confirma nombramientos públicos y puede remitir leyes al tribunal constitucional. Sulyok ha anunciado varios nombramientos militares en redes sociales, lo que podría ralentizar la agenda de reformas del nuevo gobierno.

Antecedentes de un gobierno heredado

Sulyok asumió la presidencia en febrero de 2024 tras la renuncia de Katalin Novák por un escándalo de abusos sexuales a menores. Viktor Orbán dimitió como diputado en abril tras 16 años de gobierno y su derrota electoral. El partido Tisza de Magyar obtuvo una mayoría de dos tercios, suficiente para modificar la constitución y desmantelar las reformas de la era Orbán.

Implicaciones del conflicto institucional

El choque entre el nuevo gobierno y el presidente enfrenta al ejecutivo con un vestigio del régimen anterior. Magyar ha propuesto además una enmienda para limitar a ocho años el mandato de cualquier primer ministro. Mientras, la UE ha aplaudido el cambio político y estudia liberar 16.400 millones de euros retenidos por la deriva autocrática de Orbán.

Ir a la fuente de la noticia