Un libro propone traducir la ciencia climática en ganancias políticas para ampliar la base de apoyo
Will Hackman publica «Radically Reframing Climate Change» y propone cambiar el lenguaje climático, dejando atrás el miedo y la culpa para conectar con escépticos mediante mensajes de salud, costes y seguridad.
Un libro propone traducir la ciencia climática en beneficios políticos
Will Hackman publica «Radically Reframing Climate Change» y sostiene que el movimiento climático debe cambiar su lenguaje para ampliar su base de apoyo, dejando atrás mensajes de culpa y apocalipsis.
El problema del mensaje climático actual
Hackman afirma que muchos comunicadores climáticos usan un lenguaje que solo conecta con quienes ya están de acuerdo. Señala que las campañas se han centrado en el miedo, la culpa y el fin del mundo, lo que no logra captar a quienes son cautelosos, dudosos o desconectados del tema.
La necesidad de un nuevo enfoque
El autor propone un mensaje basado en el interés propio: hablar de salud pública, costes, seguridad y comunidades. Por ejemplo, mencionar recuentos de polen, alergias, inundaciones o incendios desde la experiencia humana, no desde una visión lejana del planeta.
Resultados en zonas conservadoras
Hackman comparte un caso en Front Royal (Virginia), una zona de mayoría republicana. La comunidad renombró su evento del Día de la Tierra como «Lone Pine Day», centrado en la conservación local. Allí vendió 42 libros, frente a 15 o 27 en eventos en zonas progresistas de Washington D.C.
Reacciones de personas escépticas
Un asistente dijo: «No sé si el cambio climático ocurre, pero creo en mejorar la cubierta de árboles». Hackman concluye que se puede trabajar junto a quienes no aceptan el concepto de cambio climático si se usa el lenguaje de la seguridad o la planificación de desastres.
Antecedentes: la polarización en EEUU
En Estados Unidos, el cambio climático sigue políticamente polarizado. Las encuestas muestran que los republicanos son menos propensos que los demócratas a verlo como una amenaza urgente. La desinformación y la nueva negación climática —que acepta el problema pero lo considera demasiado caro de solucionar— complican aún más la comunicación.
Implicaciones del nuevo enfoque
Hackman insiste en que el movimiento climático debe abandonar el mensaje de «salvar el planeta» y centrarse en «salvarnos a nosotros mismos». Propone usar preguntas como «¿Estás mejor hoy que hace cuatro años?» para evaluar avances en salud, facturas y protecciones ambientales. El éxito, según él, sería que la gente vote por quienes se preocupan por el clima y se sienta con poder para actuar.