Metadiario experimental

Descendientes de desplazados por parque nacional en RDC lideran conservacion forestal

Gangala Yafali Mangusa Jr., descendiente de expulsados del Parque Maiko, preside la concesión Bamasobha. La pérdida de bosque cayó de 940 a 120 hectáreas en un año, según datos de 2025.

Gangala Yafali Mangusa Jr. y miembros de la comunidad Bamasobha posan tras una reunión comunitaria sobre cohesión social dent
Gangala Yafali Mangusa Jr. y miembros de la comunidad Bamasobha posan tras una reunión comunitaria sobre cohesión social dentro de la Concesión Forestal Comunitaria (CFCL). / Jéremie Kyaswekera Kakule / Mongabay

Un descendiente expulsado del Maiko lidera la conservación forestal en RDC

La pérdida de bosque en la concesión comunitaria Bamasobha se redujo de 940 hectáreas en 2024 a 120 hectáreas en 2025. Gangala Yafali Mangusa Jr., descendiente de familias desalojadas del Parque Nacional Maiko, preside el comité de gestión de la Concesión Forestal Comunitaria (CFCL) Bamasobha en Lubero, Kivu Norte, RDC. Su equipo, formado por comunidades indígenas Batwa y Bapiri, protege la biodiversidad y promueve la gestión sostenible de recursos.

De la expulsión a la gestión comunitaria del bosque

Tras la creación del Parque Nacional Maiko en la década de 1970, guardas del ICCN prohibieron a las comunidades indígenas acceder al bosque para cazar y recolectar frutos, forzándolas a desplazarse. Mangusa Jr. creció presenciando conflictos por la tierra y el agotamiento de recursos por el crecimiento poblacional. En 2018, con la ayuda de facilitadores de PREPPYG, la comunidad decidió otorgar 29.000 hectáreas a una CFCL. En 2023 elaboraron un plan de gestión que prioriza la protección forestal y la mejora de las condiciones de vida.

Zonas de producción y conservación para el equilibrio

La CFCL se divide en zonas de producción, conservación, desarrollo, protección y regeneración. Claude Muhindo Sengenya, facilitador comunitario de PREPPYG, indica que la vigilancia en las zonas de conservación y protección ha reducido la tala a gran escala y ha contribuido al aumento gradual de poblaciones animales. Sin embargo, la inseguridad por la llegada de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) en 2024 ha provocado desplazamientos y la caza furtiva por parte de forasteros.

Un modelo alternativo que reduce la presión sobre la biodiversidad

Olivier Ndoole Bahemuke, analista en gobernanza forestal, afirma que las CFCL pueden empoderar a las comunidades indígenas privadas de recursos por las áreas protegidas. Para él, estas concesiones permiten a las comunidades reconectar con la fauna y reducir la presión sobre la biodiversidad. En la RDC se están expandiendo estas iniciativas: la ONG Strong Roots Congo desarrolla un corredor de biodiversidad de un millón de hectáreas y en mayo de 2026 se anunció la creación de 31 nuevas CFCL en la provincia de Tshopo.

El ICCN reconoce la deuda histórica y busca la inclusión

Matthieu Mirambo, director del Parque Nacional Maiko, admite que el ICCN privó a las comunidades del uso de los bosques al crear el parque, sin realizar una demarcación participativa por falta de recursos. Gracias a un acuerdo de cogestión firmado en 2025 entre el ICCN y Fauna & Flora, se prevé iniciar un proceso de inclusión comunitaria para buscar una gestión conjunta que atienda las necesidades locales.

Implicaciones de la gestión forestal comunitaria

Mangusa Jr. considera que el apoyo a las iniciativas comunitarias y la creación de CFCL representan un avance. Pide a los gestores de parques que incluyan apoyo socioeconómico para las comunidades que cedieron tierras, con el fin de reducir las frustraciones sociales y promover una conservación sostenible. La reducción de la pérdida forestal en Bamasobha muestra resultados positivos de este modelo de cogestión.

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