Justiniano asume Defensa en medio de crisis social y bloqueos en Bolivia
Ernesto Justiniano fue posesionado como ministro de Defensa el 3 de junio de 2026, en reemplazo de Marcelo Salinas. Asume en medio de bloqueos, desabastecimiento y movilizaciones que afectan al país.
Justiniano asume Defensa en plena crisis social en Bolivia
Ernesto Justiniano fue posesionado como ministro de Defensa el 3 de junio de 2026, en reemplazo de Marcelo Salinas. Asume el cargo en un contexto de bloqueos, desabastecimiento y movilizaciones sociales que afectan al país.
Relevo ministerial en medio de los bloqueos
El presidente Rodrigo Paz nombró a Ernesto Justiniano, quien ejercía como viceministro de Sustancias Controladas, como nuevo ministro de Defensa. Justiniano sustituye a Marcelo Salinas, que renunció el 2 de junio. En su discurso de posesión, afirmó que asume el cargo con sentido de urgencia por la coyuntura actual.
Diagnóstico de la crisis y llamada al diálogo
Justiniano señaló que Bolivia no vive días normales. Mencionó a productores que no pueden mover alimentos, trabajadores sin acceso a sus empleos, pacientes sin atención médica y transportistas varados. El ministro instó a recuperar la normalidad mediante rutas transitables, abastecimiento y seguridad.
Aunque abogó por el diálogo, advirtió que quienes se niegan a dialogar no pueden paralizar el país ni poner en riesgo la salud y el trabajo de las familias. Subrayó que su gestión combinará firmeza con legalidad.
Antecedentes de la crisis institucional
La renuncia de dos ministros del presidente Rodrigo Paz se produjo el 3 de junio de 2026 en medio de una crisis social caracterizada por bloqueos prolongados, pérdida de control estatal en regiones y problemas de abastecimiento. El relevo en Defensa busca responder a la movilización de sectores que exigen soluciones.
Implicaciones de un nuevo mando en Defensa
Justiniano asume con la promesa de actuar con prudencia, firmeza y responsabilidad. Su perfil, proveniente de Sustancias Controladas, marca un giro en la estrategia del gobierno, que prioriza presencia del Estado y seguridad para restablecer la estabilidad y la convivencia democrática.