Los banquetes gigantes en Francia desatan una polémica política entre la izquierda radical y la derecha
La izquierda radical francesa denuncia racismo y exclusión en los banquetes de Le Canon Français. La empresa lo niega y defiende su tradición gastronómica, en una guerra cultural en la Francia rural.
Las cenas multitudinarias enfurecen a la izquierda radical francesa
Las acusaciones de racismo y exclusión marcan la polémica en torno a los banquetes gigantes organizados por Le Canon Français en la Francia rural, según un reportaje de la BBC.
Banquetes gigantes bajo sospecha
La empresa Le Canon Français organiza banquetes multitudinarios por 81 euros que incluyen cuatro platos de gastronomía local, vino ilimitado y canciones. El partido de izquierda radical La France Insoumise (LFI) denuncia que estos eventos tienen un «lado oscuro». LFI afirma tener pruebas de cánticos racistas e insultos a trabajadores inmigrantes. También señalan que el menú, con cerdo habitualmente, excluye a musulmanes y vegetarianos. La presencia del inversor ultraconservador Pierre-Edouard Stérin es para LFI una prueba de una motivación oculta: promover la agenda de la extrema derecha.
Acusaciones y defensa de los organizadores
La postura de LFI
Emma Fourreau, eurodiputada de LFI, afirma que Le Canon Français aceptó el dinero de Stérin y comparte un «ecosistema político» que busca llevar al poder a la extrema derecha. Su partido intenta que las autoridades locales prohíban estos banquetes y ya ha tenido éxito en la localidad de Quimper, en Bretaña. En Caen, la policía investiga denuncias de provocación racial.
La respuesta de Le Canon Français
Pierre-Alexandre de Boise, cofundador de la empresa, niega las acusaciones. Afirma que los asistentes firman una carta comprometiéndose a respetar las normas y que no pueden controlar las mentes de todos. De Boise se define como católico de la aristocracia empobrecida y niega que solo sirvan cerdo, aunque reconoce que es habitual por la tradición gastronómica francesa. Sobre el inversor Stérin, afirma que nunca lo ha conocido y que compró un 30% porque el negocio era rentable. De Boise reconoce que la mayoría de sus clientes probablemente votan a la derecha o extrema derecha, pero defiende que crea empleo y felicidad.
Origen medieval de una tradición de masas
Le Canon Français nació durante la pandemia de COVID-19 cuando dos empresarios empezaron a vender vino por internet para ayudar a un viticultor. El éxito de los eventos para recaudar fondos para el patrimonio les llevó a organizar los banquetes actuales. De Boise afirma que recuperan una tradición francesa de comer en grupo que se remonta a la Edad Media, pasando por los banquetes républicains tras la Revolución Francesa y las fiestas populares anuales en los pueblos.
Implicaciones de una guerra cultural en la Francia rural
La polémica enfrenta a la izquierda radical, que ve los banquetes como una «caricatura» que no representa la Francia diversa, con una empresa que capitaliza el malestar y la nostalgia de una población rural que se siente ignorada. El conflicto refleja la creciente polarización política en Francia y cómo eventos de ocio se convierten en campo de batalla ideológico de cara a las elecciones del año siguiente.