La industria acuícola aumenta la pesca de krill antártico amenazando el ecosistema
La pesca de kril antártico, impulsada por la demanda de piensos para acuicultura, alcanzó 451.000 toneladas. Científicos advierten sobre su disminución y el impacto en depredadores como ballenas y pingüinos, mientras la gestión internacional enfrenta bloqueos.
Industria acuícola impulsa pesca de kril antártico con efectos ecológicos desconocidos
La pesca de kril antártico alcanzó las 451.000 toneladas en 2020. La demanda procede mayoritariamente de la acuicultura, que busca alternativas a la harina de pescado. La Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR) gestiona la actividad.
Expansión impulsada por la acuicultura
La empresa noruega Aker BioMarine controla alrededor del 65% de la producción mundial. Su centro logístico en Montevideo distribuye kril procesado para piensos. El sector acuícola es el de mayor crecimiento en la industria alimentaria. Compañías de piensos como BioMar y Skretting incorporan harina de kril en sus productos.
Preocupación científica por el ecosistema
Investigadores del Instituto Antártico Chileno (INACH) advierten de una disminución de la biomasa de kril. Señalan que el cambio climático reduce su hábitat, desplazándolo hacia aguas más frías. El kril es fundamental para depredadores como ballenas, focas y pingüinos. Un estudio vinculó la disminución de pingüinos Pygoscelis con cambios en la disponibilidad local de kril.
Gestón y presiones en la CCAMLR
La CCAMLR establece un límite de captura anual de 620.000 toneladas. La Asociación de Empresas Responsables de Captura de Kril (ARK) defiende la sostenibilidad actual. Sin embargo, propuestas para crear nuevas Áreas Marinas Protegidas (AMP) están bloqueadas. China y Rusia han vetado reiteradamente estas iniciativas, incluida una en la península Antártica Occidental.
Planes de expansión de la flota
Noruega y China aumentan su capacidad pesquera con nuevos buques. La industria espera que un nuevo sistema de gestión permita incrementar las cuotas. La flota actual consta de 12 buques de cinco países. Aker BioMarine tiene objetivos de crecimiento de hasta el 60% en su producción.
Un recurso bajo doble presión
La industria pesquera argumenta que las capturas son una fracción mínima de la biomasa total. Científicos independientes sostienen que el kril y sus depredadores ya muestran signos de estrés por la pesca y el cambio climático. La evolución de esta actividad dependerá de las decisiones de gestión en la CCAMLR y de los impactos ecológicos observados.