La vida de un puma en la Patagonia depende de la frontera política
Argentina paga recompensas por cazar pumas en Chubut, mientras Chile lo protege desde 1980. El conflicto ganadero y el ecoturismo marcan la diferencia en la conservación del felino.
La frontera decide el destino del puma en la Patagonia
Un solo puma puede matar varias ovejas en una noche, lo que provoca un conflicto con los ganaderos. En Argentina, la provincia de Chubut paga una recompensa por cada puma cazado. En Chile, la caza del puma está prohibida desde 1980.
Dos países, dos políticas para el puma
En la Patagonia argentina, el puma es considerado una plaga. La provincia de Chubut paga 5.000 pesos (30 dólares) por cada puma y 1.000 pesos por cada zorro andino. En mayo de 2021, las autoridades provinciales compraron y distribuyeron 550 trampas para pumas entre los ganaderos. Se estima que cada año se pagan unas 2.000 recompensas por pumas en las provincias de Chubut, Río Negro y Neuquén. Los ganaderos recurren al veneno, como la estricnina, y a trampas. Según la WCS Argentina, los pastores de cabras pierden de media un 6% de su capital ganadero cada año por ataques de pumas.
Chile protege al felino
En Chile, la caza del puma está prohibida desde 1980. El parque nacional Torres del Paine alberga entre 50 y 200 pumas. Los guardias del parque promueven el uso de perros guardianes y el encierro nocturno de las ovejas para minimizar los ataques. Algunos ganaderos se han reconvertido en operadores de ecoturismo para observar y fotografiar a los pumas. Todas las estancias ganaderas que rodeaban la laguna Amarga se han transformado en albergues ecoturísticos.
El regreso del puma y el conflicto ganadero
A mediados del siglo XX, el puma fue eliminado de gran parte de la estepa patagónica argentina. Cuando la población humana rural disminuyó, el puma recuperó el 91% de su territorio original en solo diez años, según datos de WCS Argentina. Este regreso ha sido recibido con satisfacción por los conservacionistas, pero muchos ganaderos argentinos consideran al puma una especie invasora.
Implicaciones de una convivencia desigual
El conflicto entre humanos y pumas persiste mientras la ganadería ovina causa una degradación significativa del suelo en la Patagonia. Organizaciones como WCS Argentina y Panthera intentan replicar las medidas de conservación chilenas. En Argentina, se ha sugerido que las medidas de restauración ecológica serían mejor aceptadas si los ganaderos participaran en la conservación como iguales. El ganadero Vicente Navarra afirma: «Para proteger al puma, la gente debe importarle. La conservación debería involucrar a todos, desde el funcionario hasta el ganadero».