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Mineros ilegales de oro destruyen 330 hectáreas en áreas protegidas del Amazonas en dos meses

Un informe de Greenpeace Brasil revela que la minería ilegal de oro destruyó 330 hectáreas en 15 unidades de conservación en solo dos meses. La actividad se desplaza hacia estas zonas, posiblemente por las operaciones en territorios indígenas.

Deforestación vinculada a garimpos en la Amazonía brasileña.
Deforestación vinculada a garimpos en la Amazonía brasileña. / Autor no disponible / Mongabay

Minería ilegal destruye 330 hectáreas en áreas protegidas de la Amazonía en 60 días

La minería ilegal de oro arrasó 330 hectáreas en 15 unidades de conservación brasileñas entre septiembre y octubre de 2024. Los datos de Greenpeace Brasil revelan un desplazamiento de la actividad hacia estas zonas, posiblemente por las operaciones gubernamentales en territorios indígenas. El precio récord del oro y las alianzas con el narcotráfico complican la lucha contra este crimen.

Nuevos focos de destrucción en la Amazonía protegida

Un informe de Greenpeace Brasil expone la rápida expansión de la minería ilegal dentro de áreas naturales protegidas. La Flona de Amanã, en Pará, es la zona más afectada, con 1.036 hectáreas deforestadas y 53 pistas de aterrizaje ilegales cerca de los yacimientos. Le sigue la Estación Ecológica de Alto Maués, en Amazonas. La organización señala que la minería es «descontrolada» en estas unidades.

Posible migración desde territorios indígenas

Expertos e instituciones como ICMBio apuntan a una migración de los garimpeiros hacia las unidades de conservación. Esta hipótesis surge tras las operaciones de las fuerzas federales en tierras indígenas como Yanomami, Kayapó y Munduruku durante el gobierno de Lula. Ronilson Vasconcelos, de ICMBio, confirma que la agencia intenta anticiparse a este desplazamiento reforzando la protección en las áreas colindantes.

Obstáculos para el control: crimen organizado y oro caro

Las autoridades enfrentan grupos criminales conectados con mafias narcotraficantes internacionales. Estos usan las rutas del oro para transportar drogas y blanquear dinero. La logística de los mineros ilegales, que incluye helicópteros, supera a la de los agentes federales. Además, el precio histórico del oro, por encima de 500 reales el gramo, permite a los criminales reponer rápidamente la maquinaria incautada.

La batalla por la legalidad del metal

El Ministerio Público Federal de Pará y organizaciones como Greenpeace piden una regulación más estricta de la cadena de suministro. Aunque en 2023 se eliminó el privilegio de «buena fe» para las DTVMs (instituciones financieras autorizadas a comerciar oro) y se exigió factura electrónica, el oro ilegal sigue entrando en el mercado. La Policía Federal desarticuló en diciembre de 2024 una red que usaba extranjeros para sacar el metal del país en vuelos comerciales.

Antecedentes: La ofensiva de Lula contra el garimpo

La administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva redujo la expansión de la minería ilegal en la Amazonía brasileña. El ministerio de Medio Ambiente, liderado por Marina Silva, reanudó las operaciones en tierra. En 2023, el IBAMA destruyó 150 excavadoras y 600 dragas, lo que contribuyó a una caída del 30% en la deforestación por minería ilegal respecto a 2022.

Cierre: Un desafío persistente para la Amazonía

Las implicaciones del informe señalan que, pese a los esfuerzos gubernamentales, la minería ilegal se adapta y se traslada a nuevas áreas. La situación subraya la necesidad de un enfoque integral que combine la aplicación de la ley con políticas públicas que ofrezcan alternativas económicas a la población local, además de un control más eficaz sobre la comercialización del oro.

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