Metadiario experimental

La caza furtiva se intensifica en áreas del Parque Virunga ocupadas por el M23

Un gorila de montaña fue hallado atrapado en un cepo en el Parque Nacional Virunga. El conflicto con el grupo M23 ha forzado el cierre de puestos de guardas, provocando un aumento del furtivismo y una drástica reducción de la vida silvestre en la zona protegida.

Vista parcial de una cadena montañosa en el Parque Nacional Virunga.
Vista parcial de una cadena montañosa en el Parque Nacional Virunga. / MONUSCO/Abel Kavanagh / Mongabay.com

Descubren un gorila atrapado en un cepo en el Parque Nacional Virunga

El cierre de puestos de patrulla por la ocupación del M23 ha provocado un aumento del furtivismo. Las autoridades del parque confirmaron el hallazgo del gorila Fazili el 11 de marzo de 2025. El conflicto armado impide el monitoreo regular y facilita la caza ilegal.

La ocupación militar paraliza la protección

Los guardas del Instituto Congoleño para la Conservación de la Naturaleza (ICCN) abandonaron puestos estratégicos desde abril de 2024 debido a las amenazas del movimiento M23. Estas áreas se han convertido en bastiones para la explotación ilegal de recursos, según el gestor de relaciones externas del parque, Méthode Uhoze. Los puestos de Rwindi, Vitshumbi y Nyamusengera están cerrados.

Repercusión en la fauna

El ICCN reporta una disminución del 50% de la vida silvestre desde el resurgimiento del M23 en 2021. Aunque no hay especies desaparecidas, los animales se desplazan por seguridad. Una familia de gorilas ha buscado refugio en Ruanda. El furtivismo se expande, con caza de marfil y carne de animales silvestres.

Esfuerzos de conservación en crisis

Cerca de 200 guardabosques han sido asesinados por grupos armados desde la apertura del parque. A pesar de ello, los guardas patrullan zonas accesibles. En 2024, retiraron 46 trampas y monitorizaron más de 25.000 kilómetros. La vigilancia aérea con drones cubrió más de 180.000 kilómetros.

Los rastreadores comunitarios asumen riesgos

Las autoridades desplegaron una red de 110 rastreadores comunitarios para colaborar en la conservación. Su labor permitió registrar 10 nacimientos de gorilas en 2024, elevando la población a más de 1.000 individuos. Sin embargo, la falta de patrullas regulares aumenta la amenaza sobre los gorilas de montaña.

Complicidad local y tráfico ilegal

Un informe del Centro para la Educación para la Protección Ambiental y el Desarrollo Sostenible (CEPED) señala complicidad entre residentes y hombres armados. En áreas controladas por el M23, se facilita el furtivismo. Se venden parcelas del parque y carne de animales silvestres puerta a puerta, según testimonios de la región de Binza.

Marco legal desafiado por el conflicto

El abogado Léonard Birere recuerda que la Ley 14/003 de conservación de la naturaleza otorga protección especial a las áreas, incluso en tiempos de conflicto. Un estudio sobre el parque sugiere actualizar las leyes. Un informe global de 2024 indica que cerca de 4.000 especies fueron afectadas por el tráfico ilegal entre 2015 y 2021.

Un parque bajo presión bélica

El conflicto con el M23 ha reducido en un 13% la superficie del Parque Nacional Virunga. La ocupación de territorio por parte del movimiento rebelde ha creado un vacío de autoridad que es aprovechado para actividades ilícitas, según las fuentes del parque y organizaciones locales.

La conservación busca adaptarse

Las autoridades del ICCN reconocen la dificultad para aplicar la ley. La crisis de seguridad persiste y el tráfico de vida silvestre se complejiza. La protección del patrimonio natural depende de una solución al conflicto armado y de la capacidad para mantener los esfuerzos de monitorización y patrulla con los medios disponibles.

Ir a la fuente de la noticia