Estudio revela que en Nigeria se cazan pangolines principalmente por su carne
Un estudio de 2025 revela que el 70% de las escamas de pangolín se desechan en Nigeria. Los cazadores locales prefieren la carne, que vale entre tres y cuatro veces más, lo que redefine las estrategias de conservación.
Los pangolines en Nigeria se cazan por su carne, no por sus escamas
El 70% de las escamas de pangolín cazados en el sureste de Nigeria se desechan porque la demanda local es limitada, según un estudio de 2025. La investigación, publicada en Nature Ecology and Evolution, entrevistó a más de 800 cazadores y vendedores en 33 localidades del estado de Cross River entre 2020 y 2023.
Cazadores prefieren la carne a las escamas
Los cazadores no suelen buscar pangolines, sino que los capturan de forma oportunista cuando se topan con ellos. Siete de cada diez cazadores consumen ellos mismos la carne por su sabor, que consideran superior al de otras carnes. Solo un 25% vende la carne y apenas un tercio comercializa las escamas. La carne vale entre tres y cuatro veces más que las escamas en el mercado local.
Impacto en la población de pangolines
El estudio estima que 3.600 cazadores matan unos 21.000 pangolines al año en los bosques de Cross River, un punto crítico de caza furtiva. La especie más cazada es el pangolín de vientre blanco (Phataginus tricuspis), en peligro de extinción. El 59% de las capturas corresponden a cazadores formales que buscan carne de monte; el resto, a cazadores ocasionales que los atrapan en trampas o mientras trabajan en granjas.
Contexto del tráfico de pangolines en Nigeria
Nigeria es un centro del tráfico de pangolines: entre 2010 y 2021 se incautaron casi 190 toneladas de escamas, procedentes de unos 800.000 ejemplares. Charles Emogor, autor principal del estudio e investigador en la Universidad de Cambridge, esperaba encontrar que la demanda asiática de escamas impulsara la caza, pero los datos revelaron que en el sureste el motor principal es el consumo local de carne.
Implicaciones para la conservación
Los autores señalan que las estrategias de conservación deben centrarse en el consumo de carne, no solo en el tráfico de escamas. Olajumoke Morenikeji, de la UICN y la ONG Pangolin Conservation Guild Nigeria, aboga por medidas multidimensionales que incluyan alternativas económicas como la agricultura o la cría de rata de caña, el refuerzo de la ley y la educación cultural. Sin una acción coordinada, la supervivencia de estos mamíferos corre grave riesgo.