Liberan 350 ranas montañas amarillas en California para evitar su extinción
Menos de 200 adultos de la rana de patas amarillas de montaña sobreviven en el sur de California. Varias organizaciones han liberado 350 ejemplares este año en el lago Bluff, dentro de un programa de reintroducción iniciado en 2010 para combatir las múltiples amenazas que enfrenta la especie.
Conservacionistas liberan 350 ranas de patas amarillas en California para evitar su extinción
Menos de 200 adultos de la rana de patas amarillas de montaña sobreviven en el sur de California. Varias organizaciones han liberado 350 ejemplares este año en el lago Bluff, dentro de un programa de reintroducción iniciado en 2010 para combatir las múltiples amenazas que enfrenta la especie.
Una batalla contra reloj
La Rana muscosa, antes abundante, ha visto su población diezmada. Los principales actores en su recuperación son el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE.UU. (USFWS), el Servicio Geológico de EE.UU. (USGS), el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California y alianzas de conservación como la de la San Diego Zoo Wildlife Alliance y el Birch Aquarium. Su objetivo es “producir tantas ranas como sea posible” ante una situación crítica.
Las amenazas múltiples
El declive histórico se atribuye a la introducción de truchas arcoíris no nativas. Actualmente, los mayores desafíos son el hongo quitridio, el cambio climático —con sequías e incendios— y la degradación del hábitat. Debra Shier, de la Alianza, afirma que el hongo es “uno de los grandes impulsores de las pérdidas” en las últimas décadas.
Estrategias de conservación en prueba
Los expertos emplean técnicas como la liberación suave con cámaras de aclimatación y la mezcla genética (admixture) para aumentar la diversidad. Se prueba la “primación”, una exposición controlada al quitridio para generar resistencia, similar a una vacuna. También se considera criar ranas del norte —con cierta inmunidad— con las del sur, aunque esto conlleva riesgos genéticos.
Un precedente en el norte
En la Sierra Nevada, la población norteña y la Rana sierrae, una especie cercana, se han recuperado tras la translocación de ejemplares inmunes al hongo. El ecólogo Roland Knapp señala que su trayectoria ha cambiado de “declinar rápidamente hacia la extinción a ahora aumentar rápidamente”. Este éxito aún no se replica en el sur.
Un futuro incierto para el “gnomo de montaña”
La Lista Verde de la UICN de 2024 considera improbable la recuperación de la población del sur en la próxima década. El trabajo actual se centra en “prevenir la extinción” más que en lograr una recuperación plena. La ausencia de estas ranas, importantes depredadoras de insectos y presa de otras especies, afecta a los ecosistemas locales.
El esfuerzo continúa
Desde 2010 se han liberado más de 15.000 ranas. Los conservacionistas, que monitorizan a los ejemplares con transpondedores PIT, continuarán criando y liberando individuos. “Tenemos que probar todo lo que hay en la caja de herramientas de la conservación”, concluye Shier, reconociendo la incertidumbre sobre el resultado final de estos esfuerzos.